¿Adulto? ¿déficit de atención? entonces enfóquese

¿Adulto? ¿déficit de atención? entonces enfóquese

Muchos de mis contemporáneos o adultos más jóvenes podrían tener déficit de atención. Para ellos va este post. A veces se les ha diagnosticado la condición, otras veces simplemente es sospechada porque nos cuesta recordar, ubicarnos geográficamente hablando, podemos ser repetitivos, nuestros periodos de atención son muy cortos u olvidamos instrucciones prontamente, entre muchas cosas más. Este tema no solo afecta niños y jóvenes, quienes probablemente son más atendidos que las personas con más edad.

Puedo recordar que una de mis tías me pedía que le escribiera lo que tenía que hacer para «no perder las ideas» cuando llegara al lugar donde debía ir. Yo misma a veces debo pedirles a mis hijos que me repitan ciertas instrucciones, sobre todo si conllevan números para asegurarme que entendí bien. Podemos convertirnos en un fastidio para quienes nos rodean pues pedimos que confirmen cualquier información solicitada.

Por supuesto que lo que voy a mencionar a continuación puede ser utilizado por cualquier adulto que piense que «está perdiendo la memoria». Así que si piensa que tiene este déficit o simplemente de vez en cuando se pierde en situaciones comunes voy a darle algunos de mis trucos para enfocarme.

  • Duerma completo. La falta de sueño aumenta la fatiga diaria y hace que nuestra atención se diluya afectando nuestra concentración y productividad. El no dormir perturba nuestra estabilidad emocionalidad, nuestra funcionalidad y nuestro aprendizaje. Así que horizontalícese… abrace su almohada y arrópese con su cobija.
  • Haga alguna forma de ejercicio. No es necesario que vaya al gimnasio. Para algunos no está entre sus posibilidades, pero caminar es gratuito y es fácil, se nos da naturalmente. Si piensa que su ciudad es peligrosa pues hágalo en casa, entre sus cuatro paredes. Yo utilizo un video de caminatas. Moverse mejora los patrones de atención, el control de los impulsos y las funciones neurológicas.
  • Desayúnese. Para mis lectores mexicanos, la primera comida temprana de la mañana. Cuando no comemos temprano y nos saltamos esa comida, tenemos fluctuaciones de azúcar en la sangre que afecta el combustible para nuestro cerebro. El desayunar carbohidratos complejos y proteínas nos ayuda a tener un mejor funcionamiento cognitivo y fortalece el mecanismo para activar la memoria.

Aplíquese al Ohm y al Zen. ¿Cómo se come eso? Tenemos que buscar quietud mental así viva en Venezuela. Meditar, tomar flores de Bach e implementar estrategias para aquietar la mente nos ayudan a acallar el disco rayado que podemos tener en la cabeza y mantenernos en el presente. Este tipo de tácticas buscan la quietud y logran estimular los procesos neurológicos responsables por la atención.

¿Flores para este falta de atención?

White Chestnut si nos cuesta concentrarnos porque tenemos argumentaciones y discursos revoloteando sin cesar dentro de nuestra cabeza. Nos dará paz mental y aquietará los pensamientos.

Olive si con el disco rayado quedamos exhaustos; nos ayudará a recuperar la energía mental y vital para concentrarnos en el presente.

Chestnut Bud si nos encontramos repitiendo una y otra vez situaciones como olvidos, pérdidas de direcciones, recaemos en discusiones. Nos ayudará a concentrarnos a través del establecimiento de patrones de atención.

Enfoquémonos, de otra manera no podremos ayudar a otros y menos a nosotros mismos. ¿Déficit de qué?



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