Aflojar los nudos

¿Qué tan rígidos podemos llegar a ser? La carrera por el trabajo/dinero/relaciones exitosas muchas veces nos encauza en un riel tan frío y estricto que, naturalmente, hace ver la idea del descarrilamiento como algo catastrófico y hasta trágico.

A veces es necesario descarrilarse. Esto no quiere decir quedar mal en el trabajo, dejar que se acumulen deudas, o incumplir con los demás. Significa examinar qué rieles hemos construido, o estudiar si alguien más lo ha hecho por nosotros (lo cual ocurre en la mayoría de los casos), y tomar acción.

Ablandarse. Relajarse. Buscar lo voluble, reconocer lo incierto, perderse un poco. No se puede encontrar lo que no se ha perdido primero, ¿no?

Y buscar los matices: en vez de pensar “se volvió loco”, “perdió la cabeza”, o el tan popular “a ese lo perdimos”; habría que reflexionar primero si lo que hacemos nos gusta realmente, si nos movemos por el corazón, por la razón, por inercia o por algún otro motivo.

No podemos echar el tiempo atrás. Tampoco pegar las partes después de romper el vaso. Pero sí que podemos reconfigurarnos.

Cable a tierra:

  • Ama a la persona con la que estás. Empezando por ti mismo. Clásico: ¿te gusta lo que ves en el espejo?
  • Cuida tu lenguaje. Es lo que nos hace humanos, y es tan amplio que primero se hace preciso cultivarlo, y segundo escogerlo. Se nos enseñó que las palabras tienen un significado. Por ejemplo: en Venezuela muchas personas usan la expresión “plomo” para dar algo por sentado. “¿Vamos al cine hoy? – Plomo”. La alusión directa es al plomo con el que se designa a las balas en el lenguaje callejero. Venezuela es un país bastante acostumbrado a las balas, lamentablemente. Saca las conclusiones. Empieza las oraciones con afirmaciones, sin peros, sin “no”. Invoca nuevos caminos.
  • Hazte el loco. ¿Y si caminando por la calle de repente hicieras una voltereta? Haz cosas que te hagan reír de ti mismo. Y no las llames “estupideces”. ¿Cuándo fue la última vez que viste una película de Chaplin?
  • ¿Desde cuándo no experimentas eso que llaman “química” entre las personas? ¿Sentir que conociste a un alma afín (van incluidos los amigos)? Háblale a los extraños de vez en cuando. No sabes quién puede estar por ahí en forma de compañero de vida.
  • Préstale atención al cielo. Y a la naturaleza. Nunca habrá algo igual al día anterior. Todo cambia, incluyéndote.
  • Eres sexy. Si lo piensas en términos de certámenes de belleza o de revista para adultos, pierdes. Entiende que siempre hay alguien que sería feliz llevándote a la cama. Pienso en una amiga que siempre sufría por su sobrepeso hasta que visitó una región del páramo venezolano donde era la más deseada entre todas las flacas. Es algo que está en ti. Si no te lo crees, despierta a tu cuerpo: mastúrbate, tócate, date placer. Algo empezarás a emanar que resultará atractivo a otros.
  • No te olvides de hacer ejercicio. Hazte sudar, y después intenta otro rato más.
  • Cree en todos esos cambios. Si tu lectura te ha traído a este párrafo, regálate ese voto de confianza que le has dado a estas palabras.

Y sonríe.



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