Afrontar el dolor a través de los pensamientos

Afrontar el dolor a través de los pensamientos

El principal motivo de consulta al médico es el dolor, este puede tener una intensidad que va desde una simple molestia hasta ser realmente insoportable, en muchos casos desaparece con o sin tratamiento médico en un corto plazo, sin embargo, en aproximadamente un 30 a 35% de los afectados, se convierte en un fantasma que los acompañará por mucho tiempo, siendo común entre ellos que las molestias producidas por una misma enfermedad sean experimentadas o percibidas de una forma distinta, muy particular y propia de quien la padece. Es este elemento la forma de ver y sentir la enfermedad, un factor de gran valor a la hora de lograr el éxito en el tratamiento.

Un paso de gran importancia antes de comenzar el manejo eficaz de un paciente crónico es lograr que este asuma su condición y acepte su enfermedad, esto no necesariamente es sinónimo de resignación o entrega, ni mucho menos se trata de aprender a vivir con dolor, más bien implica un proceso de hacer conciencia de que la enfermedad es un camino a un cambio, por lo que es necesario que cada paciente aprenda a enfrentarlo y establezca, con ayuda de su equipo de salud, los pasos que le lleven a alcanzar las metas planteadas entre ambos, el paciente y su médico o terapeuta.

Es así como vemos que en la terapia del dolor no todo el abordaje es farmacológico, y no todo queda en manos del médico, el paciente es también artífice de su tratamiento y está en sus manos poner en práctica diversas estrategias que pueden ser útiles para controlar el dolor, algunas de ellas basadas en la alteración de ciertos patrones de pensamiento. A tal fin se le entrena en técnicas que buscan enfocar la atención en eventos sensoriales o mentales con miras a desviar la atención del dolor que son sencillas y suelen ser fáciles de aplicar, algunos ejemplo prácticos son los siguientes:

  • Visualizar atentamente una pintura, escena, paisaje, etc., fijándose en sus detalles.
  • Escuchar música activamente, visualizando la escena narrada por la letra o la melodía.
  • Contar elementos del entorno, cuadros, adornos, pájaros, arboles, cerámicas de la pared, baldosas de los pisos, etc.
  • Enfocarse en recuerdos placenteros, para ello es necesario ponerse cómodo en un lugar confortable que le permita al paciente relajarse y evocar un recuerdo o lugar agradable usando todos los sentidos: si está en una playa verá el colorido del paisaje, escuchará el sonido de las olas y los pájaros, sentirá la brisa y el calor del sol en su piel, percibirá el aroma del agua del mar y sentirá el gusto de una bebida fresca en su boca e incluso se le invita a experimentar el bienestar de estar en ese lugar. Si se trata de «vivir» esa imagen, en vez de solo visualizarla, se sorprenderá de los resultados.

Estas técnicas, en conjunto con un tratamiento integral del dolor y la causa que lo produce, contribuyen a que el paciente con dolor crónico recupere su calidad de vida.



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