¿Agotada? Puede ser Burnout Maternal

¿Agotada? Puede ser Burnout Maternal

No sé si sientes que en estos tiempos en los que nos hemos convertido en chefs, emprendedoras, mamás, maestras, esposas, hijas, proveedoras, cuidadoras, trabajadoras a tiempo completo, con demandas a cualquier hora, cualquier día de la semana, estás agotada, cansada, estresada..

Pues yo sí, me uno al team con burnout parental, por pandemia. El burnout es unagotamiento físico y estrés causado por la dedicación a una labor, se empezó a utilizar para referirse a trabajos formal pero recientemente también se aplica a cuidadores, y madres. Porque si bien ser madre no es un empleo remunerado, es un trabajo sin duda alguna.

Mi jornada empieza levantándome muy temprano y toca hacer desayuno, alistar a los niños para que se conecten a su clase virtual, resolver dudas de las tareas, ordenar, quizás resolver alguna emergencia de algún cliente, decidir qué vamos a almorzar, resolver conflictos entre hermanos y ¡ups! ya son las 10 y no he desayunado, y pasó la mañana básicamente dedicada a labores de la casa y como auxiliar de los chamos con tareas y clases.

En la tarde no hay tiempo para el descanso después de comer y arreglar la cosas con los niños, verificar las tareas pendientes, llega el momento de dedicarme a trabajar y bueno entre las responsabilidades del trabajo, atender a los chamos y cenar llegan las 10:30 pm cuando finalmente te dispones a dormir y a descansar, pero cuando suena nuevamente el despertador te das cuenta que sigues agotada y todo empieza otra vez.

“La pandemia del COVID-19, ha causado una profunda conmoción en nuestras economías y sociedades, ha subrayado la dependencia que la sociedad tiene de las mujeres, tanto en primera línea como en el hogar, al tiempo que ha puesto de manifiesto las desigualdades estructurales en todos los ámbitos, ya sea el económico, el sanitario, o la seguridad y la protección social” indica un informa de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Antes del COVID-19, según datos de este informe, en el mundo entero las mujeres dedicaban en promedio 4,1 horas diarias a trabajos no remunerados, mientras que los hombres solo dedicaban 1,7 horas, es decir las mujeres realizamos el triple de trabajo doméstico y asistencial que los hombres y esto con la pandemia se ha agravado.

El día de las madres fué ayer y lo único que quería era no tener que hacer nada más que echarme en el sofá a ver pelis todo el día y que me trajeran todo listo.

Recientemente conversaba con una amiga sobre esto y me decía que se sentía igual, y que tratando el tema con su terapeuta este le decía que nuestro cerebro no está diseñado para querer y cuidar las 24 horas, y que esos momentos “mala madre” en la que te encierras en el baño a revisar whatsapp para desconectarte un rato y dejar de lado algún rol, permite a los hijos desarrollar autonomía y que era necesario transitar por allí.

Lamentablemente este agotamiento lo sufrimos muchas mamás, y no depende solo de la circunstancia en la que estamos, las condiciones sociales y las personales también influyen.

No estás sola, estoy segura que estás enfrentando la situación con todo tu mejor ánimo, por eso te sugiero que te regales tirar la culpa en la basura y asumir tus momentos “mala madre” la jornada laboral de mamá dedicada no tiene que ser completa, tú también necesitas cuidar de ti. Porque tu bienestar físico y emocional es tan importante como las del resto.

La mayoría no podemos mandar a los niños 3 días con los abuelos, o contratar a alguien que haga todo el trabajo doméstico. La red familiar de apoyo o los recursos económicos están restringidos.

Por eso te voy a compartir algunas cosas que podemos regalarnos para aliviar la situación.

Lo primero es bajar el nivel de exigencia, no podemos sacar A en todas las materias, algunos días todo saldrá bien y otros quizás no será suficientemente bueno para lo que deseamos, pero es lo que hay.

Acostumbra a tu familia y a tus chamos a que tienes un momento para ti, puede ser hacer ejercicios, meditar, rezar, una siesta de 15 minutos, elige lo que prefieras pero inclúyelo en la rutina de tu casa para que todos sepan que eso es importante y que no te pueden interrumpir.

A mí me encanta hacer cursos en línea, en especial aquellos tipo workshops donde conoces personas con intereses similares, y ahora mismo hay muchas opciones y de precios variados. Mis chamos ya saben que yo también voy a clases y que tienen que respetar mi espacio como yo lo hago con ellos.

Establece una rutina en la que todos tengan asignada alguna tarea del hogar, ya hablé de esto en la nota Se acabaron las vacaciones ¿Cómo retomamos la rutina en casa?. Cada persona que conviva en casa tiene, sin importar su edad o sus ocupaciones personales,debe tener asignado una tarea del hogar. Corresponsabilidad ante todo.

Algo que debemos hacer por nosotras y por las nuevas generaciones es aprender y hablar sobre desigualdad de género y dejar de normalizar situaciones que ponen en desventaja a las mujeresy a las niñas, ya que la pandemia no es la culpable de la situación solo ha empeorado las condiciones y las ha puesto sobre el tapete. Aprovechemos la ola y difundamos prácticas para mejorar la vida de las mujeres y niñas y reducir la brecha de género.

Promueve en casa los momentos para hablar de lo que cada uno siente, cuéntale a tus hijos, a tu pareja y otros parientes lo que estás viviendo para resolverlo como equipo.

Por último si notas que te sobrepasa la situación, que no tienes fuerza para pararte de la cama, que se te cae el cabello, que el dolor de espaldas es insoportable, que estás muy triste busca apoyo profesional, hay algunas líneas gratuitas de primeros auxilios psicológicos que han surgido a raíz de la pandemia.

Foto: shurkin_son de Freepik 



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