Agradezcamos y disfrutemos

• El niño Jesús me escuchó… tengo exactamente todo lo que le pedí. Agradecida cierro los ojos y me siento feliz.
• El símbolo de la Navidad es una estrella: una luz en la oscuridad.

Ver que todo es transitorio es una experiencia constante en todos los campos de la vida. Desde lo más obvio como el tránsito del día a la noche, hasta lo más profundo e «intangible» como el paso hacia la madurez, el envejecimiento y la muerte. Muchas de las cosas que suceden son lentas y pareciera no afectarnos. Otras son rápidas. Casi no nos damos cuenta.

Hay también acontecimientos de la vida que nos «marcan». Son muchas las cosas que recordamos en Navidad. La llegada del Niño Jesús en nuestras vidas va cambiando a medida que transcurre nuestro paso en la vida. Recibir regalos es una constante en estos tiempos.

El significado del regalo

De niños esperábamos con ansiedad el 25 de diciembre. Teníamos siempre la expectativa de recibir todo lo que habíamos pedido.

Ahora «de grandes» la Navidad la vemos a veces como un sacrificio porque nos «tenemos» que reunir con familiares con quienes tenemos diferencias o «tenemos» que comprar regalos aunque el dinero no nos alcance. Pero la Navidad no exige nada y no es sacrificio.

Otros aprovechamos para agradecer las bendiciones recibidas, los momentos felices, por nuestra salud, amigos, empleo (o desempleo) y familia.

Sólo la interacción nos mantiene unidos

Las enseñanzas de Jesús de Nazaret a 2012 años de su nacimiento están más vigentes que nunca. «Amaos los unos a los otros» es una consigna que aún no hemos comprendido. Su mensaje es de completa unión, de compartir con amigos, familia y hasta desconocidos. Dar amor y recibirlo.

Más allá de los regalos y las cosas materiales, se trata de sentir que estamos unidos, que somos uno.

Agradezcamos a las personas que han estado con nosotros, riéndonos, abrazándonos, apoyándonos, fortaleciéndonos unos a otros… No estamos solos.

En este mes aprovechemos para compartir momentos de alegría, unión y paz. Fiestas y reuniones navideñas, regalos del niño Jesús, dando y recibiendo.

Toda la energía que damos regresa a nosotros multiplicada infinitamente.

Si realizamos algo, no importa cuán pequeño sea lo que hagamos hay que hacerlo con dinamismo, con pasión. Así todo sale bien. Amando lo que hacemos.

No te rindas

agradezcamos-disfrutemosMira siempre el lado positivo a cada circunstancia por trágica o triste que parezca. Despide el año sin lágrimas, sin peleas o resentimientos, con optimismo, energía y alegría para atraer todo lo bueno… todo es actitud.

La actitud positiva, el sentido del humor y la creatividad son imprescindibles para tener buenas relaciones y calidad de vida.

Los milagros son oportunidades que estamos dispuestos a aprovechar. La vida nos ofrece constantemente oportunidades… milagros. Hay un dicho que dice que cuando una persona sabe lo que quiere y hacia dónde va, el mundo se aparta para que pase. Aprovecha este momento navideño y escucha tu ser interno y pide que te aclare quién eres y qué quieres. Imagina tu futuro y hazlo posible. Seamos visionarios, creamos en nosotros mismos y en nuestros ideales.

Borremos la palabra «imposible» de nuestro vocabulario. Lo que creíamos que en un momento era ciencia ficción, ahora es real.

«Tengan el coraje de seguir su corazón y su intuición. De algún modo estos ya saben lo que ustedes quieren llegar a ser», «Encuentren lo que aman. Sigan hambrientos. Sigan alocados» Steve Jobs.



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