¡Ahora entiendo todo!

Cuando somos jóvenes solemos evitar mayores responsabilidades además de hacer aquellas cosas que nos gustan o con las que nos sentimos cómodos y felices. Muchas veces tuvimos alguna discusión con nuestros padres cuando nos pedían ordenar esto o ayudar con aquello que para nosotros no tenía razón o sentido. Sin embargo, ahora que estamos adultos y tenemos responsabilidades, incluido una casa que cuidar e hijos a quienes educar.

Compartimos esta lista de tareas del hogar que sabemos no te gustaban hacer, pero que hoy ves desde una perspectiva diferente, y muchos han sido defendidos por especialistas como buenos hábitos para mejorar nuestra calidad de vida y bienestar:

  1. Hacer la cama: Seguro más de una vez preguntaste para qué ordenarla si en la noche ibas a volver a usarla. Te contamos que se ha relacionado esta práctica con una mayor productividad y también se ha sugerido que aumenta la felicidad. Además, sientes un poco de satisfacción al volver a casa y encontrar todo en su lugar.
  2. Cambiarse, o al menos sacudir, los zapatos al entrar a la casa: ¿Para qué si voy a salir pronto? Ahora piensas en la cantidad de sucio que vas a dejar con cada pisada y el tiempo que pasarás limpiando, además de multiplicarlo por la cantidad de personas que conforman tu familia. ¡Ahora entiendes a mamá!
  3. Nada de ver televisión antes de acostarse: Pueden estar dando tu película favorita, pero lo mejor es alejarse de la tecnología un rato antes de irse a la cama, esto ayuda a reducir la ansiedad y a dormir mejor. Además del televisor, también incluye teléfonos, computadoras o videojuegos, date un chance para descansar de esto, seguro te hará bien.
  4. Apagar las luces cuando no las estés utilizando: Sí, en un mundo de tanto consumo, las pequeñas cosas suman para ayudar al planeta, al tiempo que les enseñas buenos hábitos a tus hijos. Por otro lado, también podría hacer una diferencia en el recibo de servicio que  debes pagar cada mes.
  5. Codos fuera de la mesa: Dicen que originalmente pedían quitarlos de la mesa para que los comensales en algún bar o posada no ocupara demasiado espacio y reducir los efectos de la mala higiene llegaran a la mesa (acá nos referimos a la época medieval). Quizás es más cómodo ponerlos arriba, pero esto ayudará a mantener una mejor postura, así como mejorar la línea de visión entre las personas mientras conversan. De igual forma, ha sido aceptado en los códigos de conducta, por lo que podrían estar siendo grosero o mal educado con el resto de las personas.
  6. Colgar tu chaqueta: Aunque también se puede incluir en esta categoría “guarda tus zapatos” o “recoge tu bolso”. Si cada uno de los miembros de la familia dejara regada cada una de estas cosas en su regreso a casa, la sala se convertiría en un pequeño campo de batalla, con un desastre en cada rincón. Es más fácil, y consume menos tiempo, volver a poner una pieza en su lugar que intentar arreglar una semana de desorden, tiempo y esfuerzo que puedes dedicar para hacer otras tareas o simplemente tomarte un break para descansar.

¿Recuerdas alguna tarea que no te gustara cumplir cuando eras pequeño pero ahora aplicas en tu vida familiar? Comparte con nosotros.



Deja tus comentarios aquí: