Amor propio, productividad y éxito: ¿cómo se relacionan?

Amor propio, productividad y éxito: ¿cómo se relacionan?

En el mes del Amor y la Amistad olvidamos apreciar el amor propio: la autocompasión es primordial para dar y recibir amor. Además, ha quedado demostrado que el amor propio también ayuda a alcanzar y superar metas  personales y profesionales.

En casa me enseñaron a ser autocrítica, como un valor personal que me haría buscar ser mejor, obtener mayores logros o una mejor calidad de vida. No obstante, se ha demostrado que la autocrítica está más relacionada con el autosabotaje que con la excelencia. Y precisamente las mujeres solemos ser feroces autocríticas, asumimos los fracasos como nuestra culpa y atribuimos nuestros éxitos a las circunstancias, la suerte o la providencia…  Mientras que los hombres piensan que en relación con ellos, la cosa es al revés: ¡los éxitos son de ellos y los fracasos, producto de las circunstancias!

La autocrítica afecta tu desempeño, productividad y te aleja del éxito porque:

  • Te mantiene enfocado en lo que está mal contigo, lo que disminuye tu confianza.
  • Te hace temer al fracaso, lo que afecta tu desempeño, te hace rendirte más fácilmente y te lleva a tomar decisiones deficientes.
  • Te hace menos resiliente ante las dificultades y menos abierto a aprender de tus errores.

Reducir la autocrítica implica aumentar la autocompasión. Un concepto que suena “suave”, pero que está respaldado con investigación y data “dura” o concreta, compilada en su mayoría por la investigadora pionera en el tema, Kristin Neff.

La autocompasión significa tratarte como lo harías con un amigo en momentos de fracaso o dolor, con más comprensión y amabilidad. Significa recordar la cita de Alexander Pope: “errar es humano”, todos cometemos errores. La autocompasión no significa ser demasiado autocomplaciente, pero tampoco golpearte a ti mismo en vano.

La autocompasión fortalece tu amor propio, te ayuda a ser más productivo, lograr mejores resultados y acercarte al éxito. Concretamente:

  • Aumenta tu motivación y tu fuerza de voluntad.
  • Amplía tu  perspectiva y por lo tanto mejora tu  toma de decisiones.
  • Te hace más resistente: te recuperas más fácilmente ante el fracaso y aprendes de tus errores.
  • Te hace más inteligente emocionalmente y, por ende, mejora tus relaciones.
  • Reduce los niveles de estrés y disminuye los sentimientos de agobio.
  • Aumenta tu bienestar psicológico y reduce la ansiedad y la depresión.
  • Incluso, mejora tu salud.

Aplicar la autocompasión puede requerir algo de
práctica. Aquí hay cuatro formas empíricamente validadas de hacerlo:

  1. Modifica tu chateo interno. Neff recomienda que si como autocrítico empedernido sueles decirte a ti mismo: “¿cómo pude creer/hacer esto? ¡Soy un estúpido!”, o cosas así, lo reemplaces con frases más autocompasivas como: “esto es solo un descuido de mi parte; esto le puede pasar a cualquiera; no es ninguna tragedia irremediable!”.
  2. En caso de extrema culpa o ante un grave error, ¡escríbete una carta de amor! Neff sugiere escribir una carta pensando en una persona amada, como si hubiera cometido el mismo error que te recriminas. Tus palabras deben reconfortar en vez de atacar, procurando normalizar la situación en lugar de exagerar sus consecuencias.   
  3. Crea tu propio mantra de autocompasión. Esta recomendación me encanta, y les cito textualmente el mantra de Kristin ¡que ya es también el mío!: “Este es un momento de sufrimiento. El sufrimiento es parte de la vida. Me permito ser amable conmigo mismo en este momento; puedo darme la compasión que necesito”.
  4. Vive en modo agradecido. Practica regularmente el hábito de agradecer por todo lo que tienes, por tus propias características físicas, talentos, etc. Inicia tu día agradeciendo por estar vivo y, antes de dormir, escribe en tu diario de gratitud sobre  tres a cinco características que agradeces tener. Este ejercicio de gratitud fortalecerá tu autocompasión.

Ahora ya sabes la relación entre el amor propio, la autocompasión y el éxito. Por favor, comparte en los comentarios tus ideas al respecto, y si usas algunas de estas recomendaciones, ¡cuéntame cómo te fue!



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