Amor propio

Es sábado 11:45 pm mientras unos están celebrando y otros durmiendo comienzo a escribir estas líneas, y es sobre el amor, si sobre el amor propio. Uno de los mandamientos según la biblia es amar al prójimo como a ti mismo; sin embargo surge esta interrogante ¿cómo es eso de amarse a si mismo?

Mucha gente busca sentirse amado por otro, es una necesidad. Sin embargo el amor debe comenzar por nosotros mismos, y me gusta eso de que antes de enamorarse de alguien enamórese de si mismo.

Me encanta esta frase de Oscar Wilde: “Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna”, y es cierto porque las otras personas nos acompañan en etapas de nuestras vidas, pero en algún momento se bajan del tren, y es con nosotros mismos que vamos a estar siempre”,

Muchos tendrán las siguientes interrogantes ¿en qué radica nuestra valía personal?, ¿en dónde está la base?, sencillamente radica en una idea que la autora colombiana María Cecilia Betancur califica como clara e inteligente: SOY UNA VIDA. Vivir es el proyecto fundamental. Conectarte con el hecho de existir, con la alegría de hacerlo, y teniendo claro que todo se construye de adentro hacia afuera, por ello debemos aceptarnos y querernos independientemente de las circunstancias que atraviese.

¿Y cómo hacemos para aprender a amarnos?

Conocerse. Si no te conoces, jamás podrás amarte, y para esto te recomiendo el ejercicio de ¿quién soy?, cuando uno sabe quién es, es algo tan valioso que te da seguridad, no vas a depender de la opinión de los demás.

Aceptarse. Es importante aceptarnos tal cual somos, esto implica no criticarnos, ni lamentarnos. Todos somos humanos y tenemos virtudes y defectos, y tú no eres la excepción. Para mi aceptarse está relacionado con respetarse, porque cada uno es distinto, no existe un ser humano idéntico al otro y cada quien vino a dejar su huella, a darle a este mundo un toque único en su paso. Entonces si no me acepto tal cual soy, estoy irrespetando mi esencia, la estoy criticando y hasta negando.

Hay gente que no se acepta y tiene una percepción errada de si mismo, que se reprocha, que no está conforme por ejemplo con su cuerpo, su color de piel, etc. Te pregunto: ¿Cuándo te miras al espejo qué te dices? ¿Te críticas porque tienes panza? ¿Te quejas por una nueva arruga o cana? ¿Dices que fea (o) estoy…. Que horrible me queda esto?

La aceptación debe ser total, tengo estas virtudes y estos defectos (los cuales voy a trabajar). Tengo este cuerpo y es mi vehículo que se me ha dado para transitar este camino, lo acepto. No me critico, no me culpo, no ando peleado con la vida porque no me gusta mi nariz, o porque tengo baja estatura, etc.

Algunos autores sólo mencionan aceptarse: fortalezas, virtudes, talentos, valores y aspectos positivos. Sin embargo yo estoy convencida de que debemos aceptarnos con nuestros defectos, porque si cada día quiero ser mejor persona y evolucionar, entonces debo conocerme y saber cuáles son mis aspectos menos favorables, mis debilidades, pero no para culparme sino porque sé que en mi camino de vida son las cosas que debo trabajar, es mi aprendizaje, mi tarea.

Muchas veces la gente no es feliz porque no se aceptan, y resulta que lo más importante es tener vida, es cada minuto que respiras. Lo importante es “SER” tu mismo (a), eso no tiene precio. En este planeta no hay nadie igual a ti, acéptate, respeta tu esencia.

Otro aspecto significativo es no compararse con nadie, o no querer ser como otro. Esto genera mucho estrés en las personas, y debes de una vez aceptar que cada quien va a su propio ritmo, cada uno es diferente. No viniste a imitar a nadie, sino a expresar tu propia esencia. No compitas, no te compares, no copies, no imites, porque sencillamente eres único (a) no tienes necesidad de eso. En este mundo hay espacio y abundancia para todos siempre que seas auténtico.

“No te compares con nadie porque eres un ser único e irrepetible, cada quien tiene su propio talento, estilo, tiempo y ritmo en la vida”
Egleé Yadira

Valorarse. Todos somos valiosos, eso si nadie es más ni menos que otro. No tienes ni idea de lo valiosa que es tu vida, sólo con eso ya eres un ser afortunado. Es muy común a la gente decir “es que el no me valora” la pregunta clave es ¿te valoras?

Eres un ser humano, hijo (a) de la divinidad, respiras, tienes vida, tienes un cuerpo que es lo más maravilloso que existe en lo que se refiere a creación, cada día se te da la oportunidad de hacer cosas, de empezar de nuevo, tienes una personalidad que te hace único (a), además de eso eres cocreador de tu realidad, responsable de tu vida.

Por supuesto que eres valioso, viniste a ser pleno, a disfrutar de tu vida de manera digna, mereces lo mejor. Y dentro de ti hay cosas muy bonitas como tus virtudes, tus valores, tus sentimientos y posees talentos.
No sé si es suficiente todo eso para volverte a decir “eres valioso (a) “, ya lo sabes.

y ¿cómo nos amamos a nosotros mismos?

  • • Nos conocemos, aceptamos y valoramos.
    • Confiamos en nosotros mismos, en nuestras capacidades y en nuestras opiniones. Actuar siempre de acuerdo a lo que pensamos y sentimos, sin preocuparse excesivamente por la aprobación de los demás.
    • Nos tratamos a nosotros mismos con gentileza, sin criticarnos, con paciencia, nos perdonamos nuestros errores y lo convertimos en aprendizaje. Ten automotivación.
    • Ponemos límites (no dejamos que otras personas nos usen o abusen, aprendes a decir “NO”).
    • Nos proponemos Metas. Eres un ser que por ser valioso mereces tener sueños, metas y comprometerte a cumplirlos. Sobretodo a disfrutar del proceso, eres capaz, eres feliz y si lo obtienes o no eso no afecta tu valía como persona.
    • Tenemos tiempo para nosotros mismos. Tiempo para descansar, recrearnos, respetamos nuestros horarios de comida, tiempo para reflexionar, tiempo para algún hobbies, para estar con la familia, para orar.
    • Jamás nos comparamos con nadie. Pues sabemos que somos únicos, irrepetibles, y que cada quien tiene su estilo, su ritmo, su talento único, su lugar en este mundo y no hay necesidad de competir.
    • Respetamos nuestro cuerpo: no nos vendemos a nadie, y sólo tenemos relaciones sexuales por amor. Caer en acto sexual por venganzas e infidelidades, es no respetarnos. Tu cuerpo y sexualidad es parte de respetarte a ti mismo (a)..
    • Desarrollamos nuestros talentos. Estudiamos, nos capacitamos, vamos de escalón en escalón para formarnos.
    • Desempeñamos un trabajo digno, somos útiles y de la mejor manera posible.
    • Nutrimos nuestra alma. Con lo sagrado, recuerda no sólo de pan vive el hombre.
    • Actuamos correctamente. Nos alejamos de vicios, de personas tóxicas, conductas inmorales.
    • Nos cuidamos. Valoramos nuestra salud, con responsabilidad: alimentarse bien, haciendo ejercicios, chequeos de rutinas anuales, y no nos exponemos a condiciones peligrosas.
    • Nos rodeamos de buenas amistades, gente optimista, gente que comparta nuestros valores.
    • Celebramos nuestros logros.
    • Cuidamos nuestros pensamientos, nuestras palabras.
  • En resumen elegimos lo mejor para nuestra vida, con nuestros valores y principios.

Entonces cada mañana date un abrazo, que tu diálogo interno sea amable. Una afirmación que recomienda Louise Hay es: “Me amo, me apruebo y me acepto”. Repito “Amate” acéptate con tus cualidades y defectos, eres un ser único (a) que se merece lo mejor. Consiéntete, de vez en cuando date un gusto: dulce, ropa, paseo. Un regalo que te des a ti mismo (a).

Espero les haya gustado, es parte de un manual que estoy elaborando.

Bendiciones,

Egleé Yadira

@eglee_yadira

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instagram @eglee_yadira

 



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