Amores que asfixian: ¿qué hacer?

Amores que asfixian: ¿qué hacer?

Al pensar en relaciones afectivas, muchas veces la primera etapa está signada por lo que llamo “los violines del amor”. Ya sea que se trate de un amigo especial, una pareja, una mascota, todo transcurre en una vibración positiva tal en los primeros tiempos que parece soñado e idílico.

Son muy pocos los que pueden sostenerlo durante años, ya que demanda de atención, cuidado del vínculo, entendimiento, paciencia y perdón. Sin embargo, en las relaciones afectivas a veces hay comportamientos que asfixian. Sin llegar a los extremos de la violencia, algunas de sus manifestaciones más comunes son:

  • La sobreprotección.
  • El afán de control sobre la otra persona.
  • La tendencia a imponer un pensamiento único.
  • No dejar que el otro tome decisiones.
  • Apañamiento enfermizo.
  • Celos sin sentido.
  • Quitar libertades básicas.

Esta asfixia constituye, en sí misma, un tipo de abuso emocional que muchas personas justifican y hasta reconocen como normal. Las faltas de respeto verbales, menospreciar los logros, críticas permanentes, palabras hirientes y la manipulación son algunos ejemplos.

Con respecto a las mascotas, los especialistas en comportamiento animal destacan que tratarlas con amor, respeto y empatía son las herramientas apropiadas para darles el afecto que necesitan, y que ellas devuelven multiplicado. Quienes las amamos sabemos de qué se trata. Aunque también hay muchas personas que las tratan como a otro ser humano, lo cual representa violencia en sí misma hacia el animal que, mansamente, lo acepta por respeto y obediencia, y no necesariamente porque ese trato sea apropiado para su raza. Que quede claro: convivir con una mascota es una de las experiencias más maravillosas que podrás tener en tu paso por el mundo; dale su lugar, y no la asfixies porque sufre, al igual que cualquier víctima de los amores tóxicos.

  • De la posesión del otro, a aceptar su libertad

En los amores que asfixian todo se da en una dinámica de relación posesiva dominada por hacer sentir inseguridad, disminuir la autoestima y que el otro obedezca y actúe de ciertas formas, aunque no esté de acuerdo.

Según los psicólogos, el origen de este tipo de vínculos afectivos tóxicos proviene de la infancia, y de la construcción de la relación con uno mismo. Si hemos crecido en entornos amorosos, positivos, cálidos y de invitación a desplegar las habilidades, posiblemente ese adulto vivirá su madurez con libertad emocional, y así lo podrá hacer con sus vínculos. Y exactamente lo opuesto también: en tiempos de niñez complicados y desafiantes, la tendencia es a repetir esos modelos de adultos.

  • Cómo empezar a superar un amor que asfixia

Hay algunas acciones que, sostenidas en el tiempo, producirán un impacto positivo para salir de ese círculo vicioso. Tanto si eres el que tiene el afán de posesión sobre otro, o quien la padece, la ayuda psicoterapéutica es el camino apropiado para recobrar el poder interno y empezar a reconstruirse de a poco:

  1. Afianzar la autoestima. Muchas veces confundida con egoísmo, nada tiene que ver con ese tipo de comportamiento. La estima personal se construye en base a la autovaloración, el respeto por sí mismo y las elecciones individuales que te permiten crecer a tu manera.
  2. Poner límites. Cuando empiezas a sentir, quizás con tu intuición, que un vínculo asfixia, lo ideal es hablarlo, comunicarlo claramente y decir que no cada vez que sea necesario. Si eres el tóxico, aprende a tener registro y gestionar emocionalmente los impulsos.
  3. Impedir que se vulnere tu derecho a la libertad. Por contextos culturales, en muchos países está mal visto oponerse a la figura de poder que, hasta entonces, podría haber limitado tu vida. Recuerda que eres una persona íntegra, valiosa y que mereces vivir plenamente de acuerdo con tus principios. En la posición del que quiere dominar, piensa en cómo te sentirías tú en la situación inversa.
  4. Perdona el pasado. Por más que hayas pasado por situaciones dolorosas, y que quizás aún hoy te provoquen emociones como la culpa o el resentimiento, es hora de trabajar profundo internamente para soltar eso que tanto te pesa.
  5. Trabaja con afirmaciones. Puedes escribir frases cortas expresadas en sentido positivo, y que contengan los componentes emocionales que quieres experimentar, en tiempo presente. Repítelas a lo largo del día, y empezarás a reprogramar inconscientemente tu metaprograma interno, para cambiar el rumbo de esa forma de amor que te asfixia.
  6. Busca ayuda profesional. Hay grupos de autoayuda en distintos países, por lo general gratuitos. En los sistemas de salud hay terapeutas profesionales que pueden ayudarte a construir tu nuevo camino.


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