¡Anda que te parta un rayo!

Un deseo famoso, pero la verdad es que no es tan fácil andar por ahí y que te caiga un rayo en la cabeza. De hecho sólo se mueren unas 20.000 personas al año en todo el mundo, mucho menos que los que se mueren al resbalarse en la bañera. Pero desde luego es que es mucho menos divertido decirle a alguien: ¡Anda a resbalarte en la bañera!

flickr-2954044387-originalLos rayos siempre han inspirado mucho temor en la gente, tanto que se convirtieron en el arma de los Dioses, porque ¿qué otra cosa podía ser el  causante de ese impresionante esplendor y el subsecuente terrible trueno? Nada, que tenía que ser Zeus o Thor el hijo de Odín o Changó enojados por alguna causa. En cada panteón antiguo había un dios que manejaba los rayos.  

Pasaron muchos siglos hasta que la ciencia comprendió cómo es que funciona ese fenómeno tan impresionante. Se sabía que tenía dos partes, primero esa luz que cae del cielo: el rayo o relámpago y luego el ruido ensordecedor, el trueno, y que casi siempre ocurren en las tormentas, pero eso era todo.

Sólo fue con el descubrimiento de la electricidad, que permitió generar chispas eléctricas, que se inició el proceso que desentrañó el misterio. Uno de los padres de la independencia norteamericana Benjamin Franklin, hizo a mediados de 1750 numerosos experimentos en esa nueva área de la ciencia; uno de los cuales fue elevar un papagayo (una cometa) con una llave colgada en medio de una tormenta y observar como saltaban chispas a su mano, demostrando la relación entre la tormenta, los rayos y la electricidad.

El proceso del rayo es relativamente complejo y por eso lo vamos a resumir un poco. Primero se produce una acumulación de cargas negativas en las nubes de tormenta; el porqué no está muy claro, pero tiene que ver con la formación de las gotas de lluvia. El caso es que las cargas eléctricas siempre vienen en pares (como en las pilas) y así que, si hay cargas negativas en las nubes, se acumularán cargas negativas en la tierra, y en el medio está el aire, que actúa como aislante. 

Lightning_formationPoco a poco se acumula tanta carga que empiezan a producirse conductores, zonas o líneas de aire ionizado, desde las nubes y desde el suelo. Estas zonas tienen formas irregulares, en zig-zag y fuertemente bifurcadas. Esos no son los rayos, son precursores de los rayos. Entonces, un conductor que baja de la nube se encuentra con un conductor que sube de tierra y se completa un camino para la verdadera descarga eléctrica. Las cargas positivas de la tierra viajan hacia la nube y ése si es el rayo propiamente dicho: 30.000 amperios en promedio. Como comparación, por un bombillo eléctrico pasan apenas 0,5 amperios.

Esa poderosa descarga calienta el aire a unos 70.000 ºC, suficiente para derretir cualquier material, ¡inclusive para vaporizarlo! Por otra parte, el aire  caliente se expande rápidamente y ocurre el trueno, ese sonido aterrador que sigue al rayo.

CatatumbolightningNo todos los rayos ocurren entre la tierra y las nubes, hay muchos también dentro de la misma nube o entre nubes distintas. Obviamente esos no producen daños, a menos que estemos en un avión, pero los aviones están protegidos contra estos convenientes y no debería pasar de un gran susto.   

Hay un lugar en Venezuela que se destaca por los rayos y es el famoso Relámpago del Catatumbo que hace poco ha entrado la lista mundial de los Récord Guinness por poseer el mayor promedio mundial de relámpagos por kilómetros cuadrados al año.



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