Ante las mayores dificultades descubres tus mayores talentos

Aún recuerdo una anécdota de cuando me divorcié, ahora con risa, pero en ese momento me aterroricé. Siempre he sido una mujer independiente a nivel económico, pero antes solía pedir ayuda a quien fuera mi esposo ante situaciones de hogar como la aparición de una cucaracha, un bombillo quemado, etc.

Pocos meses después de mi divorcio vi en la noche una serpiente frente a la puerta de los cuartos, y se podrán imaginar, entré en pánico, pero el amor a mis hijos era superior a cualquier miedo. Recordé que la culebra se mata por la cabeza, fui a buscar un cuchillo y cual escena de la película Psicosis la partí en mil pedazos porque no le veía la cabeza (jajaa, y es que luego buscando en internet vi que era una culebrita de jardín, inofensiva y no tiene cabeza, más bien parecía un gusano). Te planteo esta anécdota porque me enfrenté a uno de mis grandes temores por amor, y por estar enfrente de una dificultad que requería que yo actuara sola, así lo hice.

Yo te invito a pensar en las principales dificultades que te han tocado vivir y qué han hecho contigo. ¿Acaso no has descubierto cosas de las cuales no te creías capaz?, y es que cuando la única opción que te queda es ser fuerte, pues fuerte serás. No es que me agraden las dificultades (creo que a nadie), pero difícilmente podemos evadirlas. Allí están, aparecen, en distintos grados, colores y matices, pero seguro que si te toca vivirlas es porque podrás manejarlas y sabrás de qué estás hecho(a), y no es de otra cosa que del milagro porque ya tu existencia lo es.

La clave es definitivamente la actitud que asumas al enfrentarlos; es pasar la línea de víctima a protagonista; es entender que ante cualquier situación difícil hay un abanico de posibilidades, pero se requiere entender  que es desde la serenidad y la certeza que podrás enfrentarla y salir airoso(a).

Otro aspecto a tener en cuenta es la paciencia, porque no todos los problemas tienen soluciones rápidas. Lo importante es que no te quedes paralizado (a), respira, serénate y piensa en posibilidades dentro de las cuales nunca está de más el consejo de una persona amiga o terapeuta o quizás la introspección con tu mente en calma, ya sabes, cabeza fría.

Para finalizar te dejo esta reflexión para que la consideres cada vez que te toque enfrentar un problema: todo problema trae consigo la semilla de la oportunidad y el avance si decides verlo así y actuar en consecuencia.



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