Aprendamos a cerrar ciclos

Año nuevo, vida nueva, más alegres los días serán, año nuevo, vida nueva, ¡con salud y con prosperidad!

¡Que maravilloso en realidad que exista el fin de año!, es la oportunidad de sentir que estamos dejando atrás aquello que no nos dejó tan buen sabor… hacemos promesas de mejorar, cambios de comportamientos, esto, aquello, no lo hago más, lo otro lo dejo para siempre, no todas las cumplimos (sobre todo esa cosilla que prometemos cada año… ¡este año si! ¡de este año no pasa!), mas lo soberanamente importante es la sensación interna de alivio por que de una manera u otra sentimos que tenemos una nueva oportunidad. Ahhhhh….. esta vez será mejor.

Mirándolo bien, es ésa, la sensación de liberación por la que se vuelve importantísimo cerrar en nuestras vidas cada ciclo que ha quedado abierto en el transcurso de ella. Hemos de aprender a descubrir en donde estamos dejando cabos sueltos y cerrarlos, ya sea con una relación donde quedaron cosas inconclusas, relaciones de trabajo con cosas pendientes, una conversación donde no se dijo todo (sobre todo si aún sientes el tarugo en la garganta), pedir disculpas, aceptar disculpas, aun tener una conversación para hacer una petición que no te deja dormir pues sientes que lo mereces, terminar un conflicto es fácil cuando decidimos cerrar ese ciclo y andar a otra cosa. Y si seguimos buscando encontraremos cualquier tipo de situaciones pendientes y abiertas, las cuales, unas más y otras menos, nos perturban la calma, son pendientes que, “incomodan un tantito”, si te pones a ver y un tantito por aquí y otro por allá cuando te das cuenta tienes insomnio y no sabes por qué.

De hecho, a mayor cantidad de “cosillas pendientes” resueltas mayor bienestar. Duermes mejor, sufres menos de gastritis, te ríes de veras (no de a mentiritas), y eres capaz de querer a corazón abierto, de modo que en general son más positivas son tus relaciones personales.

¿De modo que por que no?, ¡aviéntate!, si te parece bueno una de las promesas de año nuevo puede ser … voy a cerrar la mayor cantidad de ciclos que tenga abiertos… claro que siempre es mejor saber como se tiene una buena conversación para esto…

Una de las cosas que apoya a iniciar una conversación para cerrar ciclos es, aunque te parezca extraño, dar las gracias. Agradecer por aquello que ha sido bueno o no tan malo ayuda a la apertura del otro para escucharte, además, ¿no te parece que sí hay alguna cosa que agradecer? También es interesante no echar culpas, a la cuarta vez que culpes a alguien de equis cosa, se levanta y se va, si es necesario asume primero tus responsabilidades ante las cosas y luego expresas lo que a tu parecer es la responsabilidad del otro. Ten siempre presente que no es lo que dices lo que más impacta a una persona, es, como lo dices, de modo que utiliza una SINCERA actitud de querer resolver las cosas. Y finalmente recuerda que cada cabeza es un mundo, así que ponernos en la posición del otro aportará grandes oportunidades de comprender al otro, aceptar que quizás tú en su situación hubieses hecho lo mismo. Hacer rapport con el otro es una manera de comprendernos. Toma una gran bocanada de aire y ¡Lánzate!, estoy segura que obtendrás grandes beneficios.



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