Aprende cómo practicar la gratitud de 3 simples maneras

Aprende cómo practicar la gratitud de 3 simples maneras

Estamos vivos, salimos a trabajar o a pasear todos los días. Comemos, tenemos amigos, interactuamos con personas a diario. Pero ¿cuántas veces decimos “gracias”? Probablemente, muy pocas, y no sabemos lo importante que es hacerlo. Por eso, en este artículo te enseñamos a fortalecer uno de los aspectos más importantes de nuestra vida.

¿Cómo practicar la gratitud?

Aunque no lo creas, no se trata solo de dar las gracias. Ser agradecido es una característica que va mucho más allá. Es conectarte con el poder interior propio y el de las personas que te rodean, así como el de la vida misma por el simple hecho de estar aquí.

Agradecer es una de las características que nos califica como humanos y que nos hace crecer más aún como seres espirituales. Te mostraremos algunas formas de practicar la gratitud y los beneficios que esto trae.

3 formas de practicar la gratitud

Como te explicamos, agradecer es un elemento que nos hace más humanos. Al conocer estas maneras de cómo practicar la gratitud tu vida dará un giro para bien que será notable en la experiencia diaria. Toma nota:

1. Agradece a la vida.

El agradecimiento comienza por casa. Aunque vivas momentos difíciles, siempre tienes algo que agradecer a la vida. Solo el hecho de despertar cada mañana es un momento para dar gracias. Concéntrate en lo que has vivido, en cómo has llegado a donde estás y agradécete por la valentía y la asertividad que has tenido en algunos momentos de tu transitar.

Una forma práctica de hacerlo es sentarte un momento en el piso, sentir la suave brisa y ver cómo el aire que te da la vida entra y sale de tu cuerpo sin costo alguno. Luego, sal y mira la belleza de las flores, la pureza de los animales y los saludos de las personas que conoces. Agradece por poder experimentar todos esos instantes y ábrete a las posibilidades de tener mucho más.

2. Presta atención a lo que otros hacen por ti.

Otra de las formas de practicar la gratitud es estar concentrado en el día a día. De seguro no te fijas en lo amable que es la persona que te atiende en una cafetería, no tienes idea de cómo ha pasado el día y de lo bien que recibiría un “gracias” de tu parte a la hora de servirte.

Este es solo un ejemplo. Cada día muchas personas nos ayudan y no somos capaces de dar las gracias porque automáticamente nos creemos merecedores del hecho. Debemos agradecer a nuestros amigos por su amistad y lealtad, a nuestros compañeros por su apoyo en cada momento, incluso, a nuestro jefe por la confianza que ha puesto en nosotros. Mantente atento a cada detalle en el que debe salir de tu corazón la palabra “gracias”.

3. Ayuda a otros.

El agradecimiento es una carta que al jugarla viene de vuelta. Así que ayudar a otras personas y que estas nos den las gracias es una buena manera de practicar la gratitud con la vida por ponernos en la oportunidad de colaborar con el bienestar de la humanidad mediante una oración de tranquilidad, un gesto de apoyo o una simple sonrisa.

Quizás no te das cuenta, pero cada día se nos presentan formas de prestar apoyo. Incluso, un gesto que parece pequeño como el de ayudar a un abuelo a cruzar la calle es una manera de que la gratitud entre en nuestras vidas mediante la sonrisa de esa persona con quien colaboramos.

Ayuda a quien veas que lo necesita y comparte lo que tienes con otros que creas que lo valorarán. Aprende a escuchar y a dar consejos para mejorar la vida de otras personas.

¿Qué es la gratitud?

Para que tengas una idea más amplia de cómo practicar la gratitud es preciso que sepas de qué se trata este acto. Además de ser un gesto de cortesía, el agradecimiento es un hábito mediante el cual nos damos cuenta o reconocemos lo afortunados que somos por todo lo que tenemos, en vez de lamentarnos por lo que nos falta.

La gratitud no significa quedarnos conformes con lo que logramos, sino sentirnos satisfechos por lo que ya hemos alcanzado. Esto lejos de dejarnos estancados nos impulsará a querer tener muchos más motivos para agradecer.

La gratitud se trata de una manera de mostrar respeto y valoración por aquello que los demás y la vida misma hacen por nosotros. Le hace a otros saber el bien que su presencia ha traído a nuestras vidas.

Beneficios de ser agradecidos

Una vez que aprendas cómo practicar la gratitud comenzarás a experimentar sensaciones y momentos que no habías podido percibir. Te contamos algunos beneficios de ser agradecido:

● Aumentará tu autoestima y te concebirás mejor a ti mismo. Esto es porque te sentirás bendecido con el milagro de la vida, y poco a poco podrás observar pequeños e invaluables milagros que ocurren a tu alrededor.
● Cada día te rodearás de gente más valiosa. Las personas agradecidas suelen ser un imán para otras de buena voluntad. Se sienten atraídas porque quien siempre agradece ayuda también a la autoestima de los demás.
● Aprenderás lecciones a diario. Al practicar la gratitud estarás más consciente de lo que te rodea y serás más capaz de captar los aprendizajes que la vida tiene para mostrarte cada día.
● Mejorará tu capacidad de enfrentarte a los retos que te depare el destino. Al aumentar tu seguridad personal, el agradecimiento te impulsará a reaccionar de una mejor manera a los problemas que se te presenten. Incluso, puedes dar gracias mediante una oración de agradecimiento por el simple hecho de tener las facultades y herramientas para elevarlo.
● Se incrementará tu generosidad. La persona bondadosa que hay dentro de cada uno de nosotros se fortalecerá más en ti al comenzar a practicar el agradecimiento.

Ahora que conoces cómo practicar la gratitud y los beneficios que te trae, estamos seguros de que no verás de la misma manera las cosas maravillosas que ocurren a tu alrededor y que hacen que tu vida más placentera. Tan solo saber que has leído este artículo y que te hemos ayudado nos llena de gran alegría, así que ¡gracias!

Photo by Marcus Wöckel from Pexels



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