Aprender a combatir la ansiedad

Aprender a combatir la ansiedad

La ansiedad es un mal de nuestros tiempos. Vivimos apurados, retrasados, y queremos hacer siempre más de una cosa a la vez. Si a eso le sumamos la alimentación poco saludable y la falta actividad física, tenemos ansiosos en diferentes niveles alrededor del mundo. Lo que ignoramos sobre este tema es lo que ocasiona que las personas no reciban el tratamiento idóneo. La ansiedad es una emoción natural que puede ser desagradable, y el temor que se percibe debe tomarse como una señal de alerta sobre algún peligro, pero de motivo desconocido.

Lo primero que debemos conocer es que existen diferentes tipos de este trastorno. La ansiedad generalizada se caracteriza por ser una preocupación persistente y excesiva que aparece todos los días en un lapso de seis meses. La agorafobia por otro lado es un temor intenso al encontrarse en lugares concurridos o espacios abiertos. También existe la crisis de pánico que son episodios de ansiedad intensa sin motivo aparente, y esta incluye síntomas somáticos. Otros tipos de ansiedad que debemos considerar son los siguientes:

  1. La fobia social es el temor a sentirse avergonzados en público, como al hablar, asistir a fiestas o entrevistas.
  2. Fobia específica, se centra en el motivo que desencadena la ansiedad, desde animales hasta objetos.
  3. Trastorno obsesivo compulsivo, pensamientos persistentes que ocasionan aprehensión y conductas repetitivas.
  4. Trastornos por estrés: surge a partir de una experiencia traumática que produce miedo intenso y sentimientos de desamparo.

Aunque de momento todo parece negativo con la ansiedad, la verdad es que nos puede ayudar a enfrentar un peligro real. Los síntomas fisiológicos de la ansiedad varían, y van desde nerviosismo, palpitaciones, tensión muscular, hasta incremento de la sudoración, trastornos estomacales e hiperventilación. ¿Qué podemos hacer para combatirla? Según la coach Heiddy Sulbarán:

  • Escribe todos los pensamientos negativos y repetitivos que te surjan continuamente. Reconoce tus pensamientos negativos, podrás manejarlos y tus emociones cambiarán.
  • Escribe afirmaciones que resten valor a cada pensamiento negativo. Hacia donde tú enfoques tu mente, así serán tus resultados.
  • Mantén tu mente en el presente: presta atención a tu respiración.
  • Haz práctica regular de relajación: entre 15 y 20 minutos de ejercicios.
  • Contempla tus preocupaciones de forma objetiva: la mayoría de las cosas terribles que imaginamos, nunca suceden.

Toma en cuenta que según los síntomas y el tipo de ansiedad, la persona puede necesitar tratamiento médico, y no solo consejos para superarlo.



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