Aprendiendo a contar, mostrar e intuir

La comunicación es tan variada, dinámica y omnipresente que es difícil clasificarla. Hasta nos podríamos preguntar ¿para qué hacerlo? Una respuesta es que mientras más observemos nuestras variadas formas de entendernos, mejor podríamos llegar a comprendernos. Es por ello, que en esta entrega, como Comunicador Social que soy les comparto una serie de ideas de las formas de comunicarnos, las que espero que le sean útiles.

Antes de comenzar, les confieso que no me atrevo a llamarme «Comunicólogo», pero que sí les garantizo que soy alguien a quien le gusta leer y escribir sobre comunicación, y que a la vez estoy seguro de que no es necesario estudiar comunicación para ser un gran comunicador.

La comunicación de contenidos: mediante ella contamos nuestras versiones de lo vivido o imaginado. Es la que presenciamos con la narración y escucha de episodios y situaciones. Esta comunicación nos ayuda a conocernos mejor porque muestra nuestra manera de ver los hechos y las reacciones que tenemos ante ellos, permite la resolución de asuntos en conjunto y a la vez nos entretiene.

Si logramos expresarnos con claridad, haciendo uso de la lógica para distinguir la importancia del foco, en contraste de lo accesorio, nos convertimos en interlocutores atractivos.

paraverbalLa comunicación paraverbal: la establecemos mediante nuestra expresión corporal. Tiene una carga emocional muy grande. Imaginemos una caricia, un abrazo, una mirada, un levantamiento de cejas, un apretón de manos, un beso. Estos gestos transmiten estados de ánimo alojados en nuestro ser.

Acá se incluyen nuestra forma de caminar, la manera de vestirnos, nuestra proximidad física con los otros, y tanto más. Un movimiento preciso puede valer más que muchas palabras. De hecho, esta comunicación la usamos cuando las emociones son tan fuertes, que nos resulta sumamente difícil dar con las palabras adecuadas.

Comunicación intuitiva: esta comunicación es de mucha sutileza y requiere un contacto muy cercano para lograrla, es únicamente posible mediante una receptividad intensa. Es lograda muchas veces entre la madre y su hijo, parejas, e incluso con algunos amigos íntimos. Nos permite conectarnos con los deseos y necesidades del otro. “Justo pensé en ti, menos mal que me llamas”. “Me desperté justo a las 4 de la mañana, cuando le ocurrió el accidente”.

En esta comunicación se evidencia que los interlocutores ocupan un lugar importante en sus respectivas mentes y corazones. De esta manera, el estado de alerta puede concientizar pequeños signos, que generalmente sólo son captados por nuestro inconsciente.

La comunicación intuitiva genera intensas satisfacciones y sentimientos de euforia, ya que se «palpa» un estado místico. Al sentirnos en simbiosis con alguien, llegamos a pensar que el amor todo lo puede.  

comunicación de contenidosTe invito a preguntarte si has experimentado la comunicación intuitiva, y si es algo excepcional en ti o te ocurre a menudo. Aquí en Inspirulina, hay publicados varios artículos acerca del desarrollo de la intuición.

Te dejo con esta frase de uno de mis escritores favoritos, experto en comunicación y en intuición.

“No aceptar otro orden que el de las afinidades, otra cronología que la del corazón, otro horario que el de los encuentros a deshora, los verdaderos”. Julio Cortázar.

 



Deja tus comentarios aquí: