Aprendizaje en espacios abiertos, sin aulas ni pizarras

En un post anterior descubrimos cómo herramientas lúdico-educativas se han implementado en muchos colegios alrededor del mundo implicando otros retos para la educación.

Actualmente existen escuelas suecas donde los alumnos circulan libremente y cualquier lugar es bueno para aprender algo. También en España, colegios jesuitas de Cataluña imparten aprendizaje en espacio abiertos, sin aulas ni pizarras. ¿Se imaginan que nuestros hijos tuvieran la oportunidad de aprender en colegios con nuevos conceptos sobre el espacio y tiempo? Un lugar donde no hay aulas, ni salones, ni pupitres. Estamos en el año 2015, nuevamente insisto en el cambio educativo, en el progreso, en un mejor futuro y una mejor educación para nuestros hijos, aún sueño que pronto en Latinoamérica estos sistemas se implantarán.

La idea de estos centros educativos, que rompen con el modelo tradicional, es que los alumnos sean los protagonistas, sin asignaturas, ni  exámenes y horarios, donde los niños adquieren los conocimientos haciendo proyectos conjuntos. El aprendizaje se realiza a través de la propia experiencia y en  contacto directo con la vida diaria y la tecnología juega un papel fundamental. Es un un modelo basado en el bilingüismo y las aulas son lugares abiertos, con sofás, paneles de vidrio, mucha luz, colores, mesas para trabajar en grupo y acceso a las nuevas tecnologías.

Indiscutiblemente es una organización escolar muy diferente a la que estamos acostumbrados, uno de los objetivos de estos colegios es luchar contra el absentismo emocional, donde existen niños que asisten a la escuela por obligación y no disfrutan del hecho de aprender. “En la vida no tenemos problemas de matemáticas, lengua o geografía, sino problemas en general, así que es lógico que la escuela funcione de forma interdisciplinar, y potenciando habilidades y actitudes más allá de los conocimientos académicos”, afirma Joan Vila, director general del colegio Escola Pia en Cataluña.

Las asignaturas han sido sustituidas por proyectos, si estudian sobre el imperio romano, los niños aprenden arte, historia, latín, religión y geografía. Y si de matemáticas se trata, cuando les toca aprender raíces cuadradas para llevar a cabo otro proyecto, los alumnos pueden acudir a las unidades didácticas.

Transformar la educación es posible y qué sabroso es que aprovechen todo el potencial de los alumnos, realizando actividades de aprendizaje según sus capacidades. Que los estudiantes descubran cuál es su proyecto vital, qué quisieran hacer en la vida. Este concepto tan motivador, en donde el estudiante tiene la capacidad de encontrar información, de resolver problemas y reflexionar sobre su aprendizaje quizás para muchos sea un método muy nuevo y extremadamente diferente al modelo tradicional, personalmente me parece maravilloso que brinden estos contextos abiertos, con nuevas ideas y posibilidades al esquema tradicional de la educación, en donde los niños puedan aprender de manera interactiva.

Misión de la Innovación Educativa

  1. Descubrir el método que mejor se ajuste a cada alumno: Los niños juegan y aprenden de la forma más adecuada a sus necesidades, curiosidad e inclinaciones.
  2. Aprender a partir de la experiencia: Así se refuerza su motivación y se inspira su creatividad.
  3. Ambientes, proyectos y producciones. La clase magistral no se abandona del todo. Cuando es necesario, el profesor se sienta con los alumnos y les explica las multiplicaciones, ecuaciones o el complemento directo.
  4. Comprender su propio aprendizaje: Los alumnos disponen de herramientas para adquirir nuevos conocimientos y profundizar en su comprensión de «cómo aprendo», lo que les capacita para aprender de manera más fácil y eficaz en el futuro.
  5. Tener confianza en los alumnos y en sus aptitudes: Los estudiantes adquieren más conciencia de sí mismos, e su potencial y de su fortaleza. De manera que se enfrentan con gusto a los retos.
  6. Desarrollar su capacidad de comunicación y de interactuar con otros: Los alumnos entienden las necesidades e intereses de los demás.
  7. Hacerse con los medios necesarios para estudiar y trabajar en un entorno internacional: Los alumnos desarrollan un verdadero bilingüismo experimentando y estableciendo contactos internacionales a través de redes y programas de intercambio con el extranjero.
  8. Exámenes. Cuando hace falta, se utiliza este método de evaluación, pero no se basa todo en ellos. Los profesores de estas escuelas también aplican evaluaciones, puntúan las competencias de cada alumno y luego, mediante un algoritmo, las transforman en notas por materias para que consten en el expediente.


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