Aprovechar la soledad

En la sociedad la soledad es un estado visto con temor, preocupación y hasta pesar. Este miedo nos hace meternos en relaciones nocivas con tal de no estar solos.

Lamentablemente eso es lo que nos han enseñado desde pequeños, nos han codificado a ser por defecto dependientes emocionales.

Pero calma, ¡respira! No todo está perdido, podemos decodificarnos, no es fácil, pero todo parte de tu disposición.

La soledad es un estado único en el cual solo nos tenemos a nosotros mismos, esos lapsos de tiempo, por lo general no duran mucho pero nosotros con el miedo a ella lo vemos eterno, pocas veces podemos quedarnos en silencio con nuestros pensamientos, pocas veces somos libres de elegir que hacer o que ver sin estar condicionados a la elección de otra u otras personas.

La soledad hay que aprovecharla, sí, así como lo lees, APROVECHARLA, DISFRUTARLA, VIVIRLA, y SUPERARLA.

Si no sabemos estar con nosotros mismos, ¿cómo sabremos estar en compañía?

La soledad es un don divino, porque una vez que empezamos a convivir con ella de manera sana y plena, entramos en un mundo de aceptación del yo, de respeto del yo, del amor al yo.

Aquí algunos pasos para superarla, que nacieron de la experiencia propia de la soledad:

  • Si la soledad es nueva para ti (como lo fue para mí) también lo será el silencio. Empieza por saborear el silencio, disfrútalo, que tu respiración sea tu compañía, haz que ese silencio se prolongue a tu mente, que tus pensamientos empiecen a ser silencio. El silencio es la parte fundamental del disfrute de la soledad, respira y acostúmbrate a él, no huyas colocando música, prendiendo el televisor. Entra en tu espacio y aduéñate de él, se uno con el silencio.
  • Empieza a descubrirte, que te gusta en realidad, que no te gusta y porque no te gusta, descubre quien eres en realidad. Esto es importante para sacar al verdadero yo que está dentro de ti, para saber que tanto es por ti y que tanto viene por influencias familiares, sociales, culturales, aquello a lo que nos hemos plegado sin darnos cuenta para evitar estar solos.
  • Medita, la oración y la meditación son parte fundamental para este descubrimiento de tu yo interno, estudios científicos han comprobado que los pacientes de cáncer al orar y meditar tienen más probabilidades de sanar que los que no lo hacen, y esto se debe a que a través de la oración y la meditación aprendes a respirar y llevar tu atención a otro lado muy lejos de la enfermedad. Si no sabes orar empieza con la oración o mantra que te sepas, empieza a entender cada frase, agrégale cerrar los ojos y respirar.
  • Descubre placeres nuevos, la lectura, escuchar buena música, la fotografía, la cocina, haz ejercicio, en fin nuevas actividades que te nutran, pero por tu salud, porque tú lo deseas, para obtener nada más que tu propio bienestar, no por salir o llenar esos espacios en los que te sientes solo.

Esto es muy importante NO LLENES LOS ESPACIOS, DISFRÚTALOS Y LLÉNATE TÚ DE ESOS ESPACIOS, lo demás solo es parte de conocerte y de experimentar en ti cosas nuevas.

Al finalizar ten la plena certeza que ahora eres una persona que se conoce, se disfruta y se ama tal y como es.

La soledad se ha convertido en tu elección, antes de estar con alguien que no cumple con tus requisitos mínimos para establecer una relación, eres una persona que acepta a sus amigos pero también exige que la acepten por completo, sin negociar lo que forma parte de tu personalidad, lo que te hace único como persona, y especial como ser individual que coexiste con el resto mas no para el resto, ¡ENJOY!



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