Atrévete a soñar

Estoy haciendo una especie de campaña inspirada en mi propia vida, en lo que me pasa, en los obstáculos que he superado y los que tengo aún pendientes y en toda la información que recibo del universo para poder difundir el mensaje a otros que lo necesiten, que requieran inspirarse, ya que estamos aquí para ser felices, plenos.

En mis talleres trato de hacer énfasis en la importancia de tener sueños. Y no me refiero al sueño fisiológico de ganas de dormir, sino a esos deseos intrínsecos de alcanzar, lograr algo que te fascina, eso que quieres alcanzar con fervor, lo que más te apasiona. Es triste pero hoy en día existe mucha gente que sencillamente caminan porque amanecieron vivos y respiran, sin embargo han dejado de soñar.

Cuando me refiero a sueños, es aquello que tu alma desea intensamente, que sientes en tu interior, que el sólo hecho que ya estuviese realizado sería sublime. Alcanzar nuestros sueños está relacionado con la autorrealización personal. Cuando escuchas tu interior, y te dejas guiar por las señales del universo, para brillar con tu talento único. Citando al gurú de estos tiempos modernos Deepak Chopra, el indica que cada uno de nosotros tiene un talento tan único en su expresión que no existe otra persona que lo exprese de esa manera.

Pues si de eso se trata tu talento único, esas habilidades, esos dones con los que viniste a esta experiencia de vida, porque cada quien tiene un don, en algunos es el canto, otros las matemáticas, la tecnología, el arte de negociar, cocinar, bailar, dones artísticos etc. Hay mucha gente que no se conoce a sí misma y tienen una visión tan negativa de ellos que alegan inclusive que Dios no los dotó de algún don, creen que llegaron tarde a la repartición de talentos o que ni siquiera fueron; pero están equivocados cada uno de nosotros es un ser único, especial y distinto. Es por eso que cuando alguien está consciente de su capacidad, y lo ejecuta siendo fiel a sí mismo, siendo original entonces el resultado es grandioso.

Con respecto a los sueños, son tan mágicos y maravillosos, ya que representan la inspiración de nuestra vida. Para mí los sueños son como la canción del reguetonero Daddy Yankee llamada “Gasolina”, el combustible de la vida. Es lo que nos motiva, nos impulsa. Vivir sin sueños es estar en la monotonía, en la rutina y nuestros días se hacen aburridos, sin sentido y hasta absurdos. Además de experimentar una sensación de vacío

A muchos autores no les gusta mucho el término de sueños, más bien se refieren a metas. Es cierto una persona puede tener sueños, fantasías de lo que desea lograr pero si no se compromete con ellos, si no le coloca fecha, si no está dispuesto a comenzar el camino dando un primer paso entonces se quedará en eso, en una fantasía. Pasarán los días uno a uno, desperdiciará su vida, se perderá en la rutina diaria, en lo banal, en las nimiedades… en vez de seguir los deseos más sublimes de su alma, gracias a que no tiene tiempo, no tiene dinero, ya está muy viejo, o muy gordo, etc.

Sin embargo el primer paso es soñar, es identificar ese deseo ardiente de tu interior, no te de miedo soñar en grande. Para luego convertirlo en metas.

A continuación detallaré tres aspectos puntuales que debemos tener en cuenta sobre los sueños:

Asegurarse de que es tu sueño.

Por allí en este mundo hay mucha gente cumpliendo los deseos de los demás. El muchacho que estudió para Abogado, porque eso era lo que quería su padre y no lo logró. O la muchacha que se hizo cargo de la empresa familiar y tuvo que sacrificar su carrera como bailarina. Como lo mencioné al inicio viniste a esta vida a ser pleno, a ser feliz y libre. No estás aquí para complacer a otros, porque tú no eres tu padre, ni tu madre, ni tus hermanos, ni tu esposo(a), hijos… “tú eres tú”., un ser único, maravilloso que necesita expresarle a este universo su esencia, su belleza y su talento único. Es aquí donde cobra valor el hecho de ser fiel a ti mismo, la importancia de conocerte, de escuchar tu voz interior.

Analiza ¿te encuentras trabajando en tu sueño, o en el de otro?

Que sean genuinos.

Esos sueños deben nacer de tu voz interior, de tu alma porque eso te hace feliz, y cuando te sientes así esa energía maravillosa trasciende tu entorno.

No es válido por ejemplo decir quiero tener una carrera prestigiosa donde gane muchísimo dinero para que todas las vecinas de la cuadra se mueran de la envidia. Eso no es genuino!!!!

Los sueños genuinos no se mueven por el dinero, sino porque ejecutándolo te vas a sentir pleno(a) y como te gusta tanto, como te genera felicidad por añadidura serás próspero.

Comprometerse.

Este es uno de los puntos más difíciles, estar dispuesto a comprometerse en hacer realidad tus sueños. Es algo interior, tu determinación, sin embargo vas a necesitar: fe, pasión, entusiasmo, trabajo y perseverancia.

Parece mentira pero a veces tenemos miedo de que nuestros sueños se hagan realidad, tal vez esto se deba a una creencia de que eres indigno, de que no lo mereces. O no crees en tus capacidades. Otro de los factores es la flojera, si no estás muy comprometido buscas excusas porque vas a requerir un poco de esfuerzo, trabajo, tiempo y quizás estudio. Entonces para muchos es más fácil quejarse y decir: no tengo tiempo, no tengo dinero, no me siento bien, etc. Y seguir pensando que “el destino es muy cruel”.

También existe la llamada Zona de confort, tengo un sueño pero estoy cómodo si dejo esto es un riesgo, entonces se aferran a una seguridad que le está es limitando el hecho de vivir a plenitud, a buscar otros horizontes y así desperdician sus días. Y para culminar están los que se rodean de gente tóxica o más bien los denominaría “pincha globos”, entonces estas personas en vez de incentivarlos, motivarlos lo que hacen es hundirlos. Y como no estás tan convencidos terminan dándole la razón y renunciando a su poder.

Por todo lo anterior es necesario estar totalmente comprometidos con nuestros sueños, conviértelos en metas, no te conformes con menos, eres un ser maravilloso, mereces lo mejor. Recuerda que el momento presente es aquí y ahora, es decir “ya” puedes tomar la decisión de inclusive empezar de nuevo.

Así que ¡Anímate! Desentierra esos sueños olvidados y devuélvelos a la vida. Dales la oportunidad de que se transformen en realidad, todo depende de ti.

Ten fe, confía en Dios, si existe en tu mente puedes hacerlo real. Ponle corazón, visualízalo, no lo comentes con gente envidiosa, busca ejemplos de personas que han logrado exitosamente lo que quieres. Sólo busca consejos de quienes ya tengan experiencia en eso. Sé optimista, vamos “tu puedes”, sal de tu zona de confort, no te aferres a nada ni a nadie, suelta la infelicidad, la rutina, la monotonía ya que existen nuevos horizontes, nuevas oportunidades para ser feliz, para llegar a ser lo que quieres. No te detengas.

Nunca es tarde para soñar, y cualquier etapa de la vida en la que te encuentres puede ser emocionante, divertido si siempre tienes un sueño por alcanzar. Si te fijas todo lo que vemos alrededor comenzó con un sueño, por ejemplo : un vehículo, una silla, Disneylandia, los hoteles de Miami, etc.

Llénate de buenas vibras, y así como dice la canción de Gloria Trevi «Todos me Miran» lánzate, Vamos suéltate el cabello, ponte tacones y camina hacia tus sueños. Libérate de tus cadenas, de tus miedos, de tus excusas, de la gente que te desmotiva, viniste a ser tu, a ser fiel a tu esencia, no cedas tu poder. Eres una persona única, valiosa y que merece ser feliz, autorealizarte en todos los ámbitos de tu vida. Los límites los pones tú.

La invitación es “Atrévete a Soñar y hazlo realidad”

Egleé  Fábrega



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