¡Atrévete! Siempre será la respuesta correcta

¡Atrévete! Siempre será la respuesta correcta

“Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el universo y te cambia todas las preguntas. Y creo que la vida se trata de eso, de que te cambien todas las preguntas para encontrar nuevas respuestas”. Albert Espinosa

 

Hace poco, preparándome para un espacio motivacional en el que me dieron la oportunidad de generar para un grupo maravilloso de personas, me encontré con Albert Espinosa en las redes. Un español que me cautivó y me conmovió desde la primera palabra que le escuché decir. Su historia de vida es realmente inspiradora, lo cual le ha llevado a escribir varios libros y a conversar con millones de personas para invitarlos a vivir y a amar su caos.

Resulta que me conecté profundamente con ese nivel de consciencia que debemos insistir en alcanzar, que nos haga capaces de ver virtud, aprendizaje y luz dentro del caos que estemos transitando. Aceptar el caos como parte de la vida es fundamental, aunque parezca difícil, porque la perfección y el orden son solo una ilusión y un juicio que nos resta energía y capacidad creativa para vivir la vida que responde a nuestra voz interior, y que, en consecuencia, es la que realmente nos hará felices.

Hablando de voz interior, atrevernos a vivir esa vida depende en mucho de que nos propongamos generar, lo más cotidianamente posible, conversaciones conscientes con nosotros mismos. De hecho, existen estudios que afirman que esto puede ayudarnos a manejar nuestros miedos y superar diversos obstáculos.

Regalarnos ese espacio de conexión e intimidad con nosotros mismos, desde la meditación o a través de la respiración consciente, por ejemplo, es la clave para vivir una vida más plena y en paz, ya que nos permite bajar los niveles de ansiedad; marcar distancia con nuestros problemas e inquietudes; situarnos en diferentes escenarios; percibir el entorno de modo diferente; comprender soltando juicios y haciendo foco, y esto nos ayudará a decidir de una mejor manera, con otra emocionalidad, con otro nivel de consciencia sobre los que nos ocurre y cómo lo interpretamos.

Eso sí, cuando se trata de atreverse, también hay que evitar hundirnos en esas conversaciones privadas en las que nos encanta abusar de la argumentación. Porque atreverse también implica seguir al corazón. Es tomar decisiones más desde el sentir que desde la razón —por eso es bueno alejarse un poco de ella, ya que suele convertirse en la fuente más inagotable de excusas, cuando el miedo y la inseguridad acechan.

Y tiene todo el sentido del mundo, porque atreverse es osar, arriesgarse, probar, intentar, aventurarse, decidirse, determinarse, resolver, crecerse, lanzarse, arrojarse, emprender, envalentonarse, engallarse, desbocarse, desmadrarse, indisciplinarse, enfrentarse. ¡¿No les parece tentador?!

El miedo no se controla, se acepta, se enfrenta y se supera; o por lo menos lo intentamos con todo el coraje y la voluntad posible. Al atrevernos, nos tocará muy posiblemente lidiar con una capa de invisibilidad que pesa sobre nuestra espalda, pero que es muy difícil de ver. Esa, que está hecha de las voces de otros, y que, si prestamos atención plena, expresan sus propios miedos, limitaciones y juicios. Estos muchas veces nos sabotean y refuerzan nuestras excusas para abandonar ese camino que nuestra voz interior nos impulsa a seguir, y que en el fondo de nuestro ser sabemos que es el correcto a pesar que nuestro entorno diga lo contrario.

Así que, aunque lo juzguemos difícil, ante las infinitas preguntas que podrían atormentar nuestra mente en un momento determinado, la respuesta es: ¡atrévete!

  1. No juzgues tu caos, trata de verlo como una oportunidad para aprender.
  2. Tampoco lo niegues, porque te resta paz y te desconecta de tu capacidad para ver oportunidades.
  3. Acepta el miedo que viene con la incertidumbre, con lo desconocido. Es natural.
  4. No huyas; controla ese impulso y da un paso a la vez con el miedo a un lado, no frente a ti.
  5. Deja de luchar y resistirte a eso que no puedes cambiar.
  6. Perdona y suelta la culpa, porque aunque eso no lo puedas cambiar, lo que sí está en tus manos es decidir qué haces con eso.
  7. Escúchate y confía en tu voz interior que siempre ha sabido aconsejarte.
  8. Ante las dudas: ¡atrévete a hacer eso que sabes que es diferente!

Recuerda que si quieres obtener resultados diferentes, es necesario que te atrevas a hacer acciones diferentes. Y para realmente ejecutarlas, es importante hacer apnea en tu ser, reflexionar sobre tus acciones y buscar otro ángulo.

Atrévete no solo a escucharte, sino a seguir tu voz interior, tu intuición.



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