Bájale dos a tu relación de pareja

Por fin encuentras a esa persona que esperabas y afortunadamente das inicio a una relación de pareja. Te sientes feliz, en las nubes, no dejas de pensar en esa persona y quieres saber qué piensa y hace prácticamente las 24 horas del día porque hasta sueñas con él o ella.

Le mandas mensajes constantemente y más aún, te quedas pegado en conversaciones. Procuras verlo (a) todos los días y cuando esto no ocurre un gran estado de ansiedad te invade, es como si perdieras la certeza de sus sentimientos cuando no sabes de esa persona.

Este es un ejemplo de amor ansioso, obsesivo, donde tengo experiencia tanto personal como de otras personas y es que, al contrario de lograr acercamiento, lo que puedes lograr es que la otra persona salga corriendo presa de la asfixia del cordel que le tienes en el cuello… vaya que sé que es sin querer, pero el ahogo se produce igual.

Piensa un poco en lo siguiente:

  • Esa persona puede estar ocupada y no puede atenderte, no es que no te quiera, sino que no puede contestarte en ese momento.
  • Los ritmos de comunicación y las formas de amar son diferentes como diferentes son las personas sin que eso signifique que no te ame.
  • Todo ser humano tiene una vida y si bien te incluye no significa que deba excluir sus intereses solo por atenderte 24/7.

Con este tipo de conducta lo más probable es que logres justo lo opuesto a lo que deseas, espantarás a tu pareja, se puede sentir abrumado(a) y te verá como una carga más que como esa persona compinche con quien compartir la vida.

El punto es el equilibrio, ni tan distante que parezca desinterés, ni tan cercano que agobie; no es que te contacte cada dos o tres días, vamos a estar claros; es divino tener un mensajito diario, el interés por saber cómo estás, por compartir aunque sea un instante del día, pero de allí a pretender fiscalizar toda su rutina diaria hay un gran trecho.

El descubrir ese punto de equilibro depende de las características de quienes integran la relación; hay parejas donde ambos prefieren más interacción que otras y eso se va descubriendo con el tiempo, conversando. En la relación de pareja como en la decoración de tus espacios, es preferible ser minimalista, generar espacios, dar libertad y disfrutar el compartir.

Recuerda que el amor debe ser paz, certeza, plenitud y nunca saturación, agobio y estrés. Cuida tu amor.

 



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