Balanceando la energía de eliminación

Balanceando la energía de eliminación

“A lo largo de nuestra vida nos desintoxicamos continuamente. Procesamos la comida, los pensamientos y cualquier forma de energía. El problema viene cuando acumulamos más de lo que podemos procesar”. Guru Charan Singh Khalsa.

Todos los seres vivos tenemos dos sistemas muy importantes que forman parte fundamental de nuestro organismo, y son prana y apana. Prana es la fuerza vital, la energía que nos proveen los alimentos que consumimos, la energía solar, y especialmente en la filosofía yóguica hace alusión también a la respiración como fuente vital de vida, ya que sin ella no estaríamos en este plano físico. Nacemos e inhalamos profundo, y al dejar el cuerpo físico una exhalación será la que acompañe este momento. Mientras que prana es todo lo que nos da vitalidad y energía que entra a nuestro organismo, apana es la energía de eliminación, es decir, todo lo que sale y limpia nuestro organismo.

Los órganos de eliminación principales son el colon y la vejiga. Claro que también contamos con muchos más órganos que también cumplen sus funciones de eliminación y nos comunican mediante síntomas concretos cuándo es el momento de limpiarlos porque están sobrecargados. Ellos son el hígado, los riñones, el páncreas, el sistema linfático. Hoy les voy a contar cómo desintoxicar algunos de estos órganos con posturas sencillas de yoga, y cómo identificar y escuchar cuando tus órganos te están pidiendo ayuda.

La relación entre el colon, nuestros pensamientos-emociones y el nivel de estrés que manejamos es muy estrecha, porque representan, para muchas personas que pueden llegar a ser sensibles del colón, una ventaja cuando manejan sus emociones y sus niveles de estrés sin verse afectadas por el estreñimiento o problemas estomacales; mientras que las personas que contienen mucho estrés y no lo sueltan se pueden ver afectadas por algunos problemas del colon. Lo más importante es identificar en qué momento del día te sientes tenso y no llevar estas angustias al momento de consumir tus alimentos, estar presente en el momento sagrado de alimentarte. Estás recibiendo energía vital, y lo que piensas y sientes mientras comes resultará en una buena digestión.

Un síntoma de que el colon necesita mayor eliminación se da cuando sientes que tu trafico de pensamientos es confuso; cuando te sientes embotado mentalmente y no hay claridad en tus decisiones. Para eso también ayuda la respiración larga y profunda.

Para cada órgano hay muchas posturas. Acá te menciono algunas de las que a mí me gustan y me han servido. Para el colon puedes acostarte en postura de bebé, es decir, con las rodillas en el suelo, las nalgas tocan o se aproximan a los talones y llevas la frente al suelo, colocas las manos cada una al lado de tu estómago y empiezas a imaginar que de la base de tu columna se desprende una cola larga como de dragón, y con esa cola larga te balanceas de un lado a otro (el movimiento sale desde la cadera). Visualizas que la cola pega a cada lado (de las paredes) del lugar donde estás. Puedes empezar uno o dos minutos al día, y extenderlo a cuatro minutos y medio.

Por su parte el hígado, al ser un órgano que procesa el alcohol (también algunas medicinas pasan por él), es muy delicado y se puede recargar con el alto consumo de grasas. Una de las señales de que tu hígado puede estar pidiendo limpieza se da cuando empiezas a sentirte agotado al inicio del día, y tu fatiga física se vuelve constante y sin motivos la fundamenten. De pie con las manos en la cadera empiezas a hacer giros hacia el lado izquierdo (circunferencias) con tu torso un minuto, y luego cambias hacia el lado derecho los giros, un minuto también. Progresivamente puedes extender el tiempo a un máximo de once minutos por cada lado. Los ojos pueden estar cerrados o abiertos, como te sientas mejor.

Son muchas las formas en que nuestros órganos nos hablan y comunican cuando algo no anda bien. Lo importante es conocer ese balance individual que cada cuerpo tiene entre la energía vital de los alimentos que le damos a nuestro organismo en todas sus manifestaciones, para establecer un equilibrio entre lo que entra y lo que sale, para no saturar a nuestro cuerpo físico, mental y emocional, y a la vez ser conscientes de cuándo estamos conteniendo ya sea información, toxinas y energía vital que necesita transformarse en energía de eliminación.

Imagen de Sofie Zbořilová en Pixabay  



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