#BitácoraFotoDeCalle: Lucho y Hermencia

Estoy inmerso en mi propio mundo, un gorro mantiene caliente mi cabeza y evita que se fuguen mis ideas, el sonido de cada click de mi cámara retumba regalándome una agradable sinfonía.

Es domingo, son las 07:00 AM y el termómetro marca unos 11 grados.

Alguien se acerca…

– «Señor, usted debería tomarle una foto a mi mamita, al final, es por gente como ella que hacen todo esto, ellos son los héroes», me dice.

– «Usted me dice luego a donde puedo ir a mirar las fotografías». continuó…

– «¿Tienes correo electrónico ?», pregunté mientras me miraba con cara de no entender mucho de lo que le estaba preguntando.

– «¿Me regala la dirección para ir a mirar las fotografías, yo llegó hasta donde usted me diga?», reconfirmó.

– «@detodounfoco», escribí en un papel, utilizando el aire como apoyo y un «esfero» (bolígrafo) que a duras penas dejaba un rastro de tinta.

– «Eso donde queda eso», preguntó.

– «En Twitter», sonreí.

– «Uhmm, ¿Internet?, de eso no se nada, pero tengo un sobrino que sí», me comentaba mientras yo le indicaba que sí con mi cabeza.

Se trataba de «Lucho», y sin saberlo cambiaría mi mañana.

– «¿Quién es tu mamita?», pregunté.

– «Ella», me responde señalando hacia la línea de salida.

– ¿Cuántos años cree que tenga?», me pregunta con picardía.

– «¿Unos 70?», respondí por darle algún número.

– «jejeje, no señor, 70 tengo yo y soy el menor, ella tiene 92», exclamó con el mayor de los orgullos.

– «Pero, ¿ella misma corre en su silla de ruedas?, respondí con el mayor de mis asombros.

– «No señor, ya por su edad no puede, por eso corremos juntos, ella tiene prótesis de rodillas y otro par de enfermedades que no se lo permiten, pero aquí estamos, haciéndole frente a la vida», me contaba con una sonrisa.

– «Llevamos más de 160 carreras corriendo juntos», seguía contándome, mientras mi quijada probablemente estaba tocando el piso.

Transcurría el 27 de abril de 2.014, Bogotá le rendía honor a sus héroes, con una carrera de 10 kilómetros, su eslogan, «El no salió corriendo sal a correr por él».

Ricardo_Arispe_20140427_072625¿Quiénes son los héroes?, las víctimas del conflicto armado que tan duramente ha golpeado a Colombia. Personas que han sido afectadas en el cumplimiento de sus labores y que debido a sus lesiones dependen de una silla de ruedas o una prótesis para movilizarse o hacer sus labores diarias.

De las fotos de la carrera, mejor no pregunten, mi atención se esfumó entre la filosofía y un manojo de reflexiones que daban vueltas en mi cabeza después de haberlos conocido.

Finalmente, después de conversar acompañé a Lucho e hice un par de retratos…

– «Mucho gusto» les dije.

– «¿Cómo se llama usted ?», pregunté a su mamá.

– «Hermencia», respondió con una sonrisa de complicidad.

Sin saberlo, ellos dos habían cambiado mi mañana, me habían regalado ese algo que no se puede describir, ese «no se que cosa» que hace que sencillamente sepas que lo que haces vale la pena, eso que te da ánimos de continuar cada vez que sientes ganas de parar.

Solo espero que el sobrino de Lucho pueda mostrarle esta nota algún día; por si las dudas, si alguno de ustedes lo conoce o llega a topárselo y tiene la posibilidad de llegar a la «dirección» primero que su sobrino, agradecería se la hiciesen llegar.



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