BLW (Baby Led Weaning), la alimentación autorregulada

La alimentación de nuestros hijos es algo que nos preocupa mucho a todas las madres, ¿cómo hacerlo correctamente? Hay mucha mala información por ahí y mucho pediatra desactualizado.

El Baby-Led Weaning consiste en no dar papillas, sino que se ofrece al bebé los alimentos (casi) como los comemos los adultos. El bebé los explora, juega con ellos, y decide por sí mismo cuánto va a comer. Por supuesto, durante los primeros meses no come prácticamente nada, pero en realidad no necesita comer. Con la leche tiene garantizadas sus necesidades nutricionales. Con el tiempo, va aprendiendo que la comida está rica y quita el hambre, todo a su tiempo.

El objetivo es que los padres vayan dando al bebé poco a poco trocitos de los alimentos que coma habitualmente la familia. El BLW viene avalada por estudios como éste de Reino Unido y que explica que al respetar los ritmos de hambre y saciedad del bebé se evita que coman más de lo que necesita

Este método de aprendizaje tiene muchas ventajas: el bebé aprende a confiar en su apetito, a distinguir sabores y texturas, a decidir qué le gusta y qué no.

¡Ademas disfrutan de la comida y aprenden muchísimo!

El sistema también tiene sus normas:

  • El niño no se considera preparado hasta que se mantiene sentado solo, muestra interés por los alimentos cuando comen sus padres y ha perdido el reflejo de expulsar con la lengua todo lo que le entra en la boca.
  • No hay un orden determinado para los alimentos ni una fecha concreta para introducirlos.
  • El principal alimento sigue siendo la leche materna o artificial. Lo alimentaremos de este modo y le ofreceremos los demás alimentos solo cuando no tenga hambre.
  • Para que el niño aprenda a distinguir sabores y texturas, y también para evitar alergias, los alimentos se introducen de uno en uno. Cuando introducimos un nuevo alimento, debe probarlo durante tres días (no necesariamente consecutivos) para que lo demos por alimento conocido.
  • Se ofrecen alimentos que el niño pueda gestionar: normalmente cortados en bastoncitos que pueda agarrar con su mano o en forma de purés untados en pan (cuando ya hayamos introducido el pan).
  • Evitamos alimentos que puedan ser peligrosos, bien por el riesgo de atragantamiento (frutos secos, frutas con hueso, manzana cruda, zanahoria cruda), bien porque no los debe comer aún (pescados grandes, verduras de hoja verde, lácteos…). Nada de sal, ni azúcar, ni miel, ni infusiones. Nada de biberones, debe beber en vaso.
  • Cuando ya hayamos introducido correctamente varios alimentos, podemos empezar a combinarlos en recetas sencillas. Lo ideal es que al final acabe comiendo lo mismo que los adultos.
  • No hay que agobiarse por hacer las tres principales comidas del día, es cuestión de tiempo establecer esa rutina. Hay que llevar el ritmo que resulte más cómodo y divertido para la familia.

Algunos de los alimentos recomendables para el BLW mandarina, naranja, zanahoria cocida, pan sin sal, pera, sandía, aguacate, pepino, col lombarda.



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