Buenos Aires: la Ciudad de la Furia

Buenos Aires una ciudad para caminarla, y descubrir cada vez que se visita cosas que atraen y te hacen regresar. Ya es mi cuarta vez en Buenos Aires, una ciudad donde se mezcla lo clásico con lo moderno, en su arquitectura se puede ver un edificio totalmente Europeo, al lado de un edificio típico latinoamericano, un edificio de 40 pisos, al lado de uno de 8 pisos, cajitas de uno o varios ambientes, que esconden a las personas que inundan la ciudad durante un día de trabajo o una noche de fiesta. Es una ciudad donde el día y la noche se invierten, te acuestas a las 3 a.m como si nada, pero te levantas a las 9 de la mañana a comenzar el día de trabajo.

Mi percepción es que la dinámica del Porteño es un poco distinta al resto de Latinoamérica, lo que lo hace atractivo, porque es como su arquitectura, cada uno trata de expresar su propia personalidad con la forma de vestir, el corte de cabello, o cualquier tatuaje o expresión artística en la piel, quieren distinguirse de la producción en serie a la que estamos acostumbrados hoy en día.

Otra característica interesante es la interacción con la gente, es algo que aun mantienen, es como volver al pasado, entras en un café y la gente conversa, disfruta de la comida, y no hay de por medio un celular o una computadora para evitar socializar, esa es la diferencia entre Buenos Aires y una ciudad Americana, que cuando entras a un café todos están conectados a la tecnología, pero no con la gente, y si alguien conversa se puede considerar una persona totalmente aventurera.

El Porteño es bien amable y solidario. Recuerdo una experiencia de mi último viaje. Decidimos vivir la aventura del tren, porque salimos un poco lejos de la ciudad, así que era la forma mas rápida de llegar. El tren de vuelta estaba colapsado de la cantidad de gente que estaba dentro. Unas personas escuchaban música, pero no con los típicos audífonos, sino para el resto del tren. Entraban y salían vendedores de dulces, tal cual como un mercado persa, y bastante variedad de personas en cuanto a edad y estilos. Comenzó el viaje de vuelta y de repente una falla eléctrica detuvo el tren. Se genero una estampida de gente y en medio de ella perdí un zapato. En el momento no fue importante para mi porque lo mejor es que salimos del tren sanos y salvos, pero cuando la gente se dio cuenta que me faltaba un zapato, trataron de ayudar, y finalmente encontré mi zapato. Para mi este momento se convirtió en una experiencia positiva, porque se expreso solidaridad por otra persona y desconocida, eso es muy valioso y escaso hoy en día en nuestra sociedad.

Ademas de la solidaridad, es una ciudad llena de expresiones artísticas, encuentras pintura, fotografía, artesanía, antigüedades, diseño de ropa y objetos, entre otros, y lo mejor de todo es que es distinto, puedes tener una pieza única a precios increíbles.

También es una capital donde se puede disfrutar de los espacios verdes, como por ejemplo los Bosques de Palermo, que ayudan a que las personas disfruten de la naturaleza en la ciudad y al mismo tiempo se ejerciten.

Visitar la ciudad de la furia como dice Soda Stereo en su canción, es toda una experiencia, por eso cada vez que puedan paseen por sus calles y disfruten de los Che Argentinos. Hasta la próxima Buenos Aires..



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