Buscando a tu niño interior

A ver si alguien puede trasladarse como yo y contármelo… Imaginen que tienen la chance de volver en el tiempo solo un instante de pocos minutos y de abrasarse con ustedes mismos cuando eran niños. Imagínense de cada lado: es decir, a ustedes adultos viéndose de niño y al niño encontrarse con su futuro. ¿Pueden percibir colores, ropas, peinados, aromas de aquel niño?

 

Déjense llevar por la imaginación.

 

Yo me vi en la plaza principal de mi pueblo yéndome a buscar a la salida de la escuela primaria N° 1. En ese entonces había una calle frente a la puerta (ahora fue suprimida). Mi niño aparecía corriendo a gran velocidad (muchos de mis recuerdos de infante tienen que ver con correr), vistiendo delantal casi blanco y sin un par de botones (siempre los perdía jugando al poli-ladrón en los recreos).

Mis pelos por entonces eran un poco mas amarillos pero igual de desordenados, así que los remolinos parecían coirones como ahora. Mi yo adulto enroscó esa pequeña espalda huesuda (sensación similar a la de abrazar a mi sobrino en el presente) y mi niño despegó los pies del piso con el impulso ascendente del abrazo. Me miró a los ojos y se reconoció (él y yo sabemos de lo mucho que nos cuesta mirar a los ojos a otra persona, pero no tuvimos problemas en vernos a nosotros mismos).

Su sonrisa era más picara que la mía actual. Pensé en darme algunos consejos, pero después desistí: al fin y al cabo estoy vivo. Me di unos cuantos besos en el cachete y no tuve ganas de soltarme, pero el niño acuso asfixia sonriendo.

Lo devolví al piso, nos acariciamos la cabeza sonriendo con idéntica postura del brazo. Salió corriendo porque seguro estaba apurado por terminar rápido el trámite de llenar la panza, salir a jugar un rato con el Negro Segovia y con Germán Páez, para después ir a la estación de tren a ver a mamá Felisa que venía en tren de Marcos Paz y seguía hasta Lobos con su trabajo.

Me vi alejarme con las patitas delgadas y chuecas y el arco de las zapatillas que me compraban en capital vencidos… Ahora el desafío es rescatar a mi niño, quiero que siga vivo y corriendo, para que la vida no sea un aburrida rutina de grandes…

FIN

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