Cada crisis representa una oportunidad

La crisis actual presenta una oportunidad para examinar el estado de la economía global, del sistema financiero, del estado de las relaciones financieras en el sistema internacional, así como las relaciones sociales dentro de cada país e incluso dentro de los negocios individuales. La introspección no es un proceso que se lleva a cabo en un estado de euforia. Más bien, se realiza durante periodos de aflicción y crisis. En verdad, la crisis global no está confinada a la economía. Es igual de aguda en la educación, en los asuntos domésticos como los divorcios y la violencia doméstica, en la ecología y en los recursos cada vez más escasos de la Tierra. Muy a menudo la naturaleza nos “recuerda” nuestra fragilidad por medio de un terremoto, un tsunami, un huracán o algún desastre natural. El efecto inmediato e intimidante de la crisis financiera global es un llamado de atención ideal para que reconsideremos las premisas en las que están basadas nuestras economías y nuestras sociedades.



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