Cada persona es única

Cada persona es única, y en eso consiste la gracia de la vida.

Quien envidia siente pesar por el bien ajeno y le martiriza lo que no se posee, y eso le genera reconcomio. Por ello, casi nadie se atreve a admitir que envidia porque sospecha que si lo hace, los demás se alejarán de él.

La envidia es una sensación desagradable que ocasiona conductas ingratas para el envidioso y para quienes lo rodean.

Una actitud opuesta es la de aplaudir los logros ajenos, y admirar el talento de los demás.

Aprendemos cuando nos concentramos en lo que podemos hacer para alcanzar una buena posición, cuando eso nos anima a luchar.

La búsqueda es desarrollar nuestros talentos. Hay que aprender cada vez más que la comparación es una actitud superficial, pues cada persona es única, y en eso consiste la gracia de la vida.

Recordemos lo que dicen los sabios:

«Se necesita mucha clase para aceptar el éxito de los amigos». Oscar Wilde.

«La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual». Miguel De Unamuno

«De una amistad con envidia, solo permanecerá la envidia». José Narosky.



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