Cada quien debe librar sus propias batallas

 

 

Hace un tiempo, alguien me dijo que cada quien debe lidear sus propias batallas. En ese momento no entendía muy bien a que se referían estas palabras, pero ahora lo entiendo todo. A veces tomamos muy personal situaciones ajenas que nos pasan, por ejemplo, cuando alguien te responde mal o llegas a un sitio y no te responden ni los buenos días, y no quiero excusar a los mal educados,pero creo que la comunicación es tan circunstancial como las emociones. Muchas veces yo he pasado por ser una maleducada, odiosa o malhumorada, y mi impresión no siempre la he dejado a buena vista.

A veces es tan fácil juzgar a las personas, sin saber lo que están pasando o lo que están batallando. No permitamos que las malas experiencia entorpezcan lo que somos,  nuestras virtudes. Ahora bien, estas palabras también me hicieron pensar en las veces que ayudamos más de la cuenta, las veces en que nos hemos entrometidos y querer resolver problemas internos de otro y los volvemos  propios. Cada quien debe librar sus propias batallas, hasta nuestros familiares, algunos patrones  que pareciera que pasan de cadena en cadena hasta que alguien haga un stop.

Es un tanto difícil salir de la zona de confort y arriesgarse, sobre todo cuando existen factores que nos limitan. Cada ser humano debe enfrentar sus miedos, temores, etc. Sin embargo, algunas de esas inseguridades o creencias parten de nuestra mente ¿En que sentido? A veces el exterior o entorno pueden más que nuestra determinación. No podemos dejar que las situaciones entorpezcan nuestra ávida de seguir adelante.

Esta es la razón por la que abandonamos proyectos, empezamos un ciclo y no lo cerramos, por la que nos rendimos en determinadas situaciones. Como lo dije al principio una manera de autosasbotearnos y jugar en contra de nuestra confianza, entonces  preferimos ahogarnos en un vaso de agua, es mas fácil sufrir, antes de tomar el control de la dirección que queremos caminar y ser feliz.

La idea es no autolimitarse, llenarnos de excusas que seguramente tiene espacio en nuestra realidad, pero depende de nosotros. Retomate, gana la guerra interna contigo mismo, no dejes que los demás decidan por ti, ni tu por los demás, porque tener el control de nuestra vida, valorar lo que somos y ser feliz no cuesta tanto.



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