Cambiando un paso a la vez

«El despertar a lo que eres, exige dejar de lado lo que te imaginas que eres.» – Alan Watts

Solía ​​ser una persona insegura, callada, súper obsesionada con mi peso y por sobre todo con una terrible tormenta de voces en mi cabeza… La incontrolable ansiedad.

Vivía atormentada con la muerte de mi madre y la terrible enfermedad que había acabado con su vida, dejando completamente en la ruina  a mi núcleo familiar,  la verdad no veía nada positivo en mi vida, no era agradecida con la vida, sólo pensaba en mis deudas y que de alguna manera debía pagarle sus atenciones a las personas que me habían ayudado económicamente en ese particular, pensé que trabajando devotamente saldría de algunas de esas deudas, entonces, yo vivía para los demás, pensaba para los demás, no había ni un sólo pensamiento que fuese para complacerme un poco a mí.

Esta es la forma en que solía ser. Y yo pensaba que iba a ser así durante toda mi vida.

Y de repente  llegó el día, el momento en que llega alguien a tu vida y te hace ver todo de una manera diferente, te hace luchar y tener de nuevo una esperanza… Una esperanza que te hace despertar de tu adormecida vida, de tus quejas, de tu negatividad,  de tu situación, de todo tu dolor.

Así es como comenzó mi viaje, y siguió un paso a la vez.

Aunque fue una relación lejos de cualquier realidad posible, en mi nació un amor como nunca antes había sentido, sin poder hacer mucho ya  que en las condiciones en las que estaba amando le hacía daño a la otra persona, y aun así seguí amando profundamente cada día más, fue un amor que cegó completamente mis sentidos, hasta que un día me sentí capaz de luchar por ese amor.

Cuando me sentí capaz de luchar por ello, lo hice… Renuncié a todo por esa persona, dejé mi empleo, vendí mi casa, mi auto, para poder costear mi deuda… Y poder ser libre de tener al fin esa relación, pero estaba en medio de una tormenta que no podía alejar y me dolía que esa persona no quisiera ver  ninguno de mis esfuerzos, porque a pesar de todo lo que pudiera hacer ya era tarde, demasiado tarde, ya había hecho demasiado daño y todo tuvo que terminar.

Allí empecé a fijarme que esa persona fue el motor para dejar todo aquello que debía dejar y aceptar que ya no había vuelta atrás.

No lo niego  lloré interminablemente y pase muchas noches sin poder dormir, porque la culpa era demasiado grande al ver todo el daño causado, y el pensar lo que pudo haber sido y que nunca fue -Creo que esa fue la peor parte para mí-.

Sólo quería explicar, explicar y explicar, pero había mentido tanto que esas explicaciones eran en vano. No entendía que cuando le haces daño a otro no importan las explicaciones, sólo debes dejar que la otra persona decida si quedarse o irse Esta persona decidió irse… Esa persona creará una imagen de ti,  buena o mala y tu ni nadie pueden hacer nada para cambiarlo, es su mecanismo de defensa que se genera para bloquear el dolor, en situaciones así lo único que nos queda es aceptar. Pero en mi caso, así fue como una vez más mi vida volvió a adormecerse, porque ahora sólo me sentía culpable, sólo necesitaba un perdón sincero, necesitaba explicar, hablar y decir porque había actuado de tal manera. Y que con mis palabras descubriera quien era yo realmente… Pero él sólo devolvió, lo que había recibido.

Les cuento esto porque a veces hay situaciones que marcan nuestras vidas y personas que llegan a cambiar nuestro rumbo, personas que amamos más que nada en este mundo, personas que nos hacen hacer lo que jamás pensamos que podemos hacer, pero esas personas sólo llegaron para eso nada más… Y a veces no lo queremos ver y menos entender… Pero luego de entenderlo, sólo podía hacer una cosa para curar mi dolor y era luchar por encontrar mi paz y mi silencio interior, luchar por mí y superar cada cosa que creí perder, cada dolor, cada culpa,  por lo cual decidí crear un pequeño grupo de meditación.

Aquí, fue cuando aprendí lo primero que vi en mí… Y es que soy fuerte.

La meditación me ha enseñado que el silencio no es igual a la soledad. El silencio es igual a la paz interior. Y la paz interior es igual a la fuerza.

Yo estaba lista para dar el siguiente paso y, poco a poco, he perdido todos aquellos viejos patrones de mi conducta pasada.

Aprendí  a que si quiero que mi futuro sea más brillante que mi pasado, debo empezar a actuar de manera diferente el día de HOY.

Las relaciones que perdí con “amigos”, me dolieron pero decidí, no rodearme de gente que no me dé la libertad de ser quien soy, y que no se nutran de la codependencia. Que el que te quiere de verdad va a saber muy bien cómo tratarte y seguramente también sabrá respetarte como te lo mereces.

Y así fue, como finalmente entendí que yo soy incontrolable, que nadie puede decirme quien soy o que tengo que hacer.

También aprendí otra lección muy importante:

Necesito ponerme en primer lugar cuando se trata de amor. Porque sólo cuando me ame a mi misma voy a poder amar  a alguien más. Y si voy a hacer algo por alguien, esto debe ser por MÍ, ya que sólo YO puedo darle el valor que merece.  

Pero sobre todo aprendí que esa persona que se fue, no me dejó con las manos vacías.  Me dejó con las manos llenas de justicia, de libertad y de un incontrolable deseo de luchar.

Sólo tenía que entender que la lucha no era por él la lucha era por mí.

Aprendí que existen personas a las cuales hay que dejar ir para que la vida torne un nuevo sentido… Eso lo aprendí de ti. 

Aprendí también que cuando Das lo más que puedes  por las personas que amas, sin importar que  lo valoren  la vida siempre va a  encontrar la manera de recompensarlo, SIN EXCEPCIÓN.

Este espacio de mi vida me enseñó acerca de la libertad: la libertad de escuchar mis sentimientos, y la libertad de confiar en mí misma.

Una vez que entendí que podía confiar en mí misma, me di cuenta que podía aceptarme tal cual como soy. En este punto, finalmente fui capaz de dejar de lado mis culpas y mis miedos y hacer frente a las emociones que habían estado contribuyendo a mi trastorno de respiración (asma)  y alimentación eliminando de mi vida la ansiedad.

letting-goCuando me liberé de mi tormentoso pasado y dejé de preocuparme por mi futuro… Mis ojos pudieron ver lo hermoso que es estar presente en la vida.

Y pude notar que  la belleza está en todas partes!

Ahora, estoy trabajando de nuevo desarrollando mi profesión  felizmente en una gran empresa, estudio acerca del  ho-oponopono, herramienta con la cual  ayudo en meditación, oración, lecturas y reuniones a personas con cáncer de seno en el hospital de mi ciudad (en honor a mi madre),  y el mes próximo empezaré con mi certificación como coach internacional.

Sé que me queda un largo camino por recorrer pero he aprendido  que las soluciones no caen del cielo y que sólo se encuentran dentro de nosotros, por lo cual me puse como misión enseñarle lo que he aprendido a quien lo necesite, usando como herramientas twitter e instagram donde comparto cada cosa que aprendo en mi vida.

También he curado mi relación con las personas que salieron de mi vida, sé que no podía esperar eternamente un perdón, pero ya curé mi dolor. ¿Cómo? -Perdonándome a mí por lo que hice y perdonándolos a ellos también.

Yo no soy de ninguna manera perfecta, pero a través de mi recorrido me he dado cuenta que cualquiera puede cambiar si toma un paso a la vez.

Sólo tienes que intentarlo cuando estés en la situación, no importa  que esto signifique  salir de tu zona de confort, realmente es allí cuando la vida se torna maravillosa, el problema es que nos da temor el cambio.

Nunca, nunca, nunca es demasiado tarde para que tu vida cambie de sentido y poder escribir nuevas historias.

Gracias por leer parte de mi historia… Gracias por estar aquí y… Sobre todo Gracias por llenar mis días de luz.

AM



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