Mejora tu inteligencia emocional cambiando la interpretación de los hechos

La palabra emoción tiene su origen del verbo latino movere (algo que se mueve). El mundo emocional es un proceso dinámico que cumple con una función adaptativa de protección y regulación del organismo frente a situaciones internas y externas. El estado de ánimo se refiere a la emocionalidad más permanente que actúa como trasfondo de nuestra acción.

Las emociones poseen omnipresencia en todos los aspectos de nuestra cotidianidad y son altamente contagiosas. La forma de sentirlas y
expresarlas determina nuestra calidad de vida.

Por siglos se creyó que la razón debía imperar sobre la emoción, hoy en día se reconoce la mutua influencia de estos dominios.

Inteligencia Emocional

Desarrollar nuestra inteligencia emocional nos permite concientizar cómo nos tratamos y cómo somos tratados. Esto nos conlleva a la mejora de nuestros hábitos, ya que, en lugar de que nuestras emociones se disparen, podemos tomar cartas en el asunto. La dignidad, determinada por el respeto a nosotros mismos, es un gran principio que impera en quienes son emocionalmente inteligentes.

Los aspectos que determinan la conciencia emocional son:

  1. Identificar lo que sentimos
  2. Interpretar nuestras emociones
  3. Evaluar la funcionalidad de nuestros estados de ánimo
  4. Responsabilizarnos por nuestra emocionalidad

Existen estrategias de intervención para transmutar las emociones disfuncionales, una de ellas es el cambio de interpretación.

Las opiniones que continuamente nos generamos son las que tienen mayor injerencia sobre nuestra emocionalidad. Permanentemente juzgamos todo, nuestra realidad y la de la gente que nos rodea. Muchas veces más que tener juicios, los juicios nos tienen a nosotros, esto ocurre cuando no somos conscientes de cómo se producen y de todo lo que repercuten en nuestro estado de ánimo. Esta relación es interdependiente porque nuestros estados de ánimo también influyen en nuestros juicios.

 

Tomar conciencia del nexo entre juicios y emocionalidad nos permite hacer modificaciones cuando surgen disfuncionalidades. Una herramienta es preguntarnos ¿cuál es mi interpretación de esta situación?, ¿qué opinión tengo de los que me rodean y de mí mismo?, entre otras interrogantes, para luego analizar cuánto fundamento tienen y cómo las podemos cambiar.

“Si te sientes dolido por las cosas externas, no son estas las que te molestan, sino tu propio juicio acerca de ellas. Y está en tu poder el
cambiar este juicio ahora mismo”. Marco Aurelio.

Fuentes de información

Oscar Anzorena, “MAESTRÍA PERSONAL – El camino del Liderazgo”, Ediciones Lea, 2008 (Cap.  3 “Fortaleza Emocional”)

Daniel Goleman, “La Inteligencia Emocional en la Empresa”, Vergara, 1998 (Cap. 1, 2 y 3)



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