¿Cambiar o no de carrera?

¿Cambiar o no de carrera?

Tomar una carrera profesional no es tarea fácil. Es el camino por el que andaremos buena parte de nuestras vidas y, sin duda, debe ser algo que nos guste, que nos inspire y nos apasione. Es muy común, cuando estás empezando tus estudios, que tengas unas expectativas al ingresar en alguna facultad y no se cubran en lo más mínimo. O quizás, seguiste los pasos de tus padres o tus amigos más cercanos.

Si estás comenzando a poner tu vocación en duda, entonces quizás sea tiempo de replantear tus objetivos y tus necesidades para determinar si es realmente necesario un cambio de carrera. Sobre todo si tomamos en cuenta que algunos estudios (principalmente en Estados Unidos) reflejan un 27% de los profesionales especializados en campos distintos a los que se graduaron. Sabemos que no es una decisión fácil; por ello, te dejamos estas cinco cosas que debes pensar antes. Tal vez solo necesites un pequeño reajuste que no requiera una decisión de 360°.

  1. Hacer un test: Primero debe ser a ti mismo. Trata de entender y definir qué es lo que quieres, tus objetivos a largo y corto  plazo. Sino vas a estar todo el tiempo yendo de un lugar a otro sin encontrar tu espacio en ningún lado.
  2. Visualiza a partir de la carrera que te gustaría comenzar, el camino profesional que deseas tomar, el campo en el que te gustaría desarrollarte y evalúa cada una de las opciones de acuerdo a tus aptitudes y gustos. Esto también aplica si te inicias en el campo laboral. No descartes realizar una prueba vocacional con algún profesional o las que realizan algunas casas de estudios, no son infalibles pero pueden ser útiles.
  3. Mantén los pies sobre la tierra: Que tu decisión no esté basada en la posición, estatus, y dinero que crees que pueda darte una nueva carrera. En todos los campos hay dificultades, limitaciones y un largo camino que recorrer para escalar en el organigrama. Quizás en este momento no te sientas cómodo haciendo unas pasantías en determinada área, pero aprovecha para recoger todo el aprendizaje que puedas y seguro será útil más adelante. No todas las personas iniciaron en algo que amaban, pero no dejaron pasar la oportunidad que tenían para construir su propia hoja de ruta. No deseches nada sin pensar adónde te podría llevar.
  4. Vive de la realidad: Está bastante ligado al punto anterior. No debes soñar que apenas al entrar te darán un cargo elevado. Hay cosas que se ganan a pulso y con esfuerzo. Aprende a conocer tus habilidades y a desarrollarlas para que rindas de manera eficiente. Aprende a ponderar tus necesidades  monetarias y de tiempo, las oportunidades de crecimiento que tienes, las responsabilidades de tu cargo. Solo así podrás tener un balance que te permita decidir. Quizás debas trabajar mucho tiempo en un rol de poco peso, pero apenas tengas el chance de destacarte, podrías encontrar el cambio que deseas, sin pensar en una nueva carrera o decisiones extremas.
  5. Revisa las tendencias: No te limites al programa universitario, o a lo que ofrecen ciertas empresas. El abanico de posibilidades en muchas áreas es infinito y quizás hay algo que pueda ajustarse a nuestras necesidades laborales o académicas sin medida radicales. Hazte un experto y podrás ir sorteando el camino de una mejor manera, reconociendo las oportunidades. No descartes una conversación con una persona experimentada en el área, blogs, artículos, investigaciones. Internet, y todo el trabajo en línea, ha ayudado a generar nuevas fuentes de trabajo que difieren de las formas tradicionales de llevar una carrera.
  6. Usa la buena voluntad: Utiliza los recursos y relaciones que tienes, para conversar y buscar una guía, pero también explorando qué oportunidades podrían surgir sin que te lo imaginaras. Sé proactivo en tu trabajo y también esfuérzate por destacar y ayudar a los demás; que con trabajo en equipo, todos crezcan.


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