Campamentos de verano: la visión como organizador

Conozco muchas organizaciones que hacen un trabajo excelente en los campamentos de verano, realizando actividades fantásticas con nuestros hijos. Usualmente las fundaciones que desarrollan este tipo de actividad escriben propuestas dirigidas a los gobiernos locales y/o a empresas que con su aporte monetario cubren los gastos que se generan.

El problema a mi entender, comienza cuando una vez obtenido los fondos, encima pretenden cobrar montos exorbitantes por los servicios ofrecidos y desde ese instante se desvirtúa el fin último del campamento de verano. En momentos de crisis económica no creo prudente que existan campamentos que por semana estén en montos que oscilan entre 200 y 400 dólares cuando ya de por si están patrocinados y tienen recursos como para ofrecer becas, medias becas y brindar la posibilidad a las comunidades circundantes a optar por un lugar idóneo donde sus hijos puedan entretenerse y aprender en el verano.

Aparte del monto semanal, en ocasiones la estructura horaria obliga a que los padres se vean en la necesidad de pagar un extra por dejarlos temprano, antes que comience la jornada diaria y por recogerlos tarde. Cosa que en principio parece lógica pero que alguien me explique por qué ciertos campamentos terminan el día a las 3:30 pm. ¿Qué padre esta desocupado a esa hora?

Luego te ofrecen una franela con el registro, que es obligatoria por razones de seguridad, argumento que comparto, pero después te venden las demás a precios de tienda por departamento. Seguimos la suma.

En la gran mayoría de los campamentos de verano la comida no esta incluida. Otro gasto más. Sólo queda prepararles su almuerzo y merienda diaria o pagar al campamento para que ellos provean el alimento.

Los paseos también son extra de la cuota semanal. Esta parte se entiende hasta que nos quieren cobrar el precio completo de la entrada, cuando todos sabemos que existen paquetes de grupos que siempre son más económicos.

Y por último y pensando en nuestras familias hispanas, que por razones conocidas usualmente tienen mas de un hijo, algunos campamentos ofrecen descuentos del 10% por cada hermano/a adicional. Pero entiéndase que el descuento sólo aplica al pago semanal. Todos los demás gastos son iguales para todos.

También es justo que veamos la parte de gastos. En este país de leyes, gracias a Dios, todo tiene gastos asociados. Es obligatorio tener seguros, personal capacitado, entrenado y licenciado. Nada de “hoy los llevo a la piscina y pasamos un rato agradable”. Necesitas un profesor de natación con licencia vigente y que cobra por hora. El transporte también es obligatorio, hacerlo en buses autorizados. Y un largo etcétera. Los gastos son muchos, sí, pero ¿y para que se pide el “Grant” o subsidio? Y para los que no están familiarizados con las organizaciones sin fines de lucro, los dineros que reciben para un campamento de verano pueden fácilmente estar entre 25 mil y 50 mil dólares por tres meses. Si a este monto le sumamos lo que cobran por semana por niño podemos concluir que el total recaudado en 10 semanas con 40 niños supera fácilmente los 100 mil dólares.

Es realmente triste ver como una actividad tan loable, digna y llena de componentes humanos, como los campamentos de verano, se hayan convertido en el negocio del año para muchas organizaciones. Prometí no hablar del que estamos desarrollando en la fundación pero sólo quiero aclarar una cosa. No hemos recibido subsidio para ello y estamos cambiando los cánones hasta ahora establecidos.  Prometo, sí, al final del verano, comentarles cómo lo hicimos y qué resultados obtuvimos.



Deja tus comentarios aquí: