Candelaria y su Sombra

Hoy tuve una dosis de Inspirulina y quise compartir esto con toda la comunidad.

Hola, hoy quiero presentarles la creatividad de una adolescente que con ilusión de escribir para un concurso interescolar decidió realizar un cuento lleno  de misterio, reflexión y aprendizaje de vida, denominado CANDELARIA Y SU SOMBRA.

«Nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad»
Carl  Jung.

CANDELARIA Y SU SOMBRA

Candelaria era una niña, con una imaginación muy grande, llena de aventuras, juegos, mundos de maravillas y mucho más, sólo que tenía un gran problema, veía sombras y su padre de nombre Salvador, era muy estricto, Candelaria sentía que era malo, ya que no le creía, él la juzgaba y no la dejaba salir, ni a ella, ni a su madre.

A los 7 años Candelaria se estaba empezando a sentir muy sola, ya que con la única que compartía era con su madre a la que amaba tanto, en la noche se asomó por la ventana y observó una estrella fugaz, la estrella íba con una velocidad impresionante, que ni ella lo podía creer y a penas la vió pasar. Candelaria soñó toda la noche con la estrella que había visto, y se recordó que su maestra Elizabeth le había dicho que cuando se ve una estrella fugaz se puede pedir un deseo, Candelaria pidió conocer a la sombra que le atemorizaba; al día siguiente la madre de Candelaria cuyo nombre era Estefany cayó en una enfermedad muy grave que para la época no sabían cuál era, la madre de Candelaria empeoraba cada vez más.

Candelaria estaba muy triste por la enfermedad de su mamá y se fue llorado a su cuarto, cuando de repente vió una sombra pasar muy rápido, como la estrella fugaz, Candelaria tenía un poco de miedo pero a la vez curiosidad y fue a ver que había sido eso, luego escucho su nombre cuatro veces Candelaria, Candelaria, Candelaria, Candelaria, como si lo hubiese dicho un fantasma, Candelaria sabía que si le decía a su padre el no le creería y le diría que se estaba volviendo loca y tal vez la mandaría a vivir con su abuela Carlota que era igual de mala, así que sólo se escondió debajo de su cama, desde allí se sentía que todo estaba muy oscuro, a lo lejos se veían unos ojos brillar y se volvió a escuchar la misma voz, pero esta vez diciendo: Solo quiero ser tu amiga y ayudarte a enfrentar todo.

La voz de repente empezó a tomar forma de humano y se convirtió en una niña muy tierna y dulce. Candelaria se quedó impactada por lo que había visto, inmediatamente se hicieron mejores amigas, hasta que un día el papá encontró a Candelaria hablando sola y supuso que estaba loca al hablar con su sombra y como no la podía atender por que su mamá estaba muy enferma, decidió mandarla con su abuela Carlota, la mamá de Candelaria lucho con las fuerzas que le quedaban por la enfermedad para no mandar a Candelaria con su abuela, pero fue imposible el papá logró su objetivo, llevó a Candelaria a vivir con su abuela.

Tiempo después de vivir con su abuela, en un lugar triste y desolado, Candelaria se sentía acompañada por la presencia Zoe que cada día eran más unidas, ellas hicieron una promesa: Jamás en la vida ninguna persona, sea un chico o chica, las separaría, pero Candelaria a medida que fue creciendo rompió la promesa que le había hecho con Zoe, ella se había enamorado de una apuesto joven Italiano llamado Giovanni y había comenzado a ignorar a Zoe.

Una noche Zoe y Candelaria estaban haciendo una de sus típicas pijamadas, hasta que empezaron hablar del joven Italiano que había conocido Candelaria en secreto. Zoe dijo que Candelaria estaba rompiendo el código amistad, y estuvieron peleando toda la noche, la abuela Carlota se asomó por un huequito de la puerta y vio que Candelaria estaba hablando sola. La abuela entro a la habitación y le grito a Candelaria: Eres una loca demente, duérmete!

Luego Candelaria le grito a Zoe: Ya no te necesito estoy muy grande para ver amigos imaginarios o peor hablo con mi propia sombra!
Candelaria se había acostado a dormir y empezaba a escuchar la misma voz de cuando se conocieron y decía: Fui amable contigo toda la vida y tú me tratas así!. Tú no sabes quién soy en realidad y a partir de hoy volverán todos tus miedos porque yo era tu miedo más grande.
Candelaria se quedó pensando en lo que le había dicho Zoe, ella no entendía cuál era su mayor miedo.
Zoe tenía un plan y era aterrorizarla… y lo logró, a Candelaria de repente le empezaron a sudar las manos, a temblar las piernas, ella sentía que la estaban asfixiando. En el día Candelaria dormía y en la noche tenía insomnio.

Paso un mes y Candelaria estaba demacrada, asustada, con ojeras, los ojos los tenía desorbitados, se le ocurrió verse sus ojos en el espejo y allí vio a Zoe se dio cuenta de que era ella misma y que había permitido por mucho tiempo que su sombra tomara el control, también se dio cuenta que todo lo que le estaba pasando estaba en su cabeza, por lo que candelaria afirmo: Sufro más con lo que imagino que con lo que en realidad sucede, ésta noche lo resuelvo.
Candelaria esperó la noche sentada en su ventana, se acordó de su maestra Elizabeth una vez más, ella deseaba ver nuevamente una estrella fugaz…hasta que la vió, a esa estrella le pidió, entendimiento e iluminación, para sanar sus miedos, y esta vez, en vez de pedir ver su sombra, pidió ver su luz.

El día siguiente, Candelaria invitó a Zoe a hacer una pijamada y apenas sintió su presencia empezó agradecerle a Zoe por su amistad de tantos años y su compañía, Zoe se llenó de luz y se desvaneció, en ese instante paso la abuela Carlota y vió la luz de Candelaria, y corrió a contarle a su hijo lo que había visto:  Salvador, Salvador he visto a Candelaria, ella se ha sanado, tiene una luz que resplandece, ha vuelto a la cordura, llévatela y ya puedes rehacer tu familia, llévasela a Estefany para que la vea. Oh Dios ha sanado! Su papá le pidió Perdón por tanto maltrato y le dijo, hija de ahora en adelante lo voy a hacer mejor por que las amo, el pudo evidenciar su sanación, vió coherencia en su andar, amabilidad en su rostro y agradecimiento en su alma y se la llevó a casa a ver a su Mamá Estefany.

Estefany, que estaba en casa, no se imaginaba la sorpresa que le llevaba Salvador, ella al ver a Candelaria, se emocionó tanto que lloró de alegría, y al verla sana mucho más, Estefany también había superado su enfermedad y sólo deseaba reconstruir su familia con amor, paz, respeto y la armonía.

Candelaria por primera vez se sintió feliz y en comunión con sus padres, se propuso mantener una amistad sincera con su enamorado Giovanni y su papá la dejó que compartiera con otros amigos, su historia había quedado en el pasado, había sido una historia de miedos y misterios del cual ella pudo descubrir, y lo contaba a otras personas para que también descubrieran su SOMBRA.

Autora:
Gabriela Estefanía Molina Bello
Colegio: I.D.E.A

Valencia,  Edo. Carabobo – Venezuela.



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