Carbón neutral: ¿una licencia para contaminar?

En cada actividad que hacemos en nuestras vidas, generamos una cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero, que producen el calentamiento global. Todo lo que nos rodea en nuestro hogar ha requerido una materia prima, un proceso industrial, alguna actividad relacionada con el transporte, distribución y ha necesitado del uso de energía de algún combustible fósil.

Cuando encendemos nuestro vehiculo, viajamos en avión, enfriamos o calentamos nuestras casas dependiendo de la temperatura y estación anual, cocinamos, realizamos nuestra labor de oficina; estamos generando emisiones directas e incluso cuando  pagamos impuestos que van dirigidos al mantenimiento o desarrollo de infraestructura generamos también emisiones indirectas.

La suma de las emisiones de gases efecto invernadero, específicamente del que más aporta, el de dióxido de carbono, es lo que denominamos “Huella de Carbono” y está cuantificada en toneladas.  El cálculo se realiza según unas tablas en promedios diarios, mensuales o anuales, siendo estas las más aceptadas en el mundo científico y gubernamental a través de las agencias ambientales.

Compensar nuestro impacto ambiental demostrando nuestro compromiso de sostenibilidad de los recursos a través de calcular, reducir y neutralizar nuestras emisiones de dióxido de carbono, CO2, es lo que llamamos “Carbón Neutral”. Este proceso lo podemos realizar como individuos, dentro de nuestro hogar, oficina, negocio, corporación u organización.

carbon1Comienza adquiriendo un compromiso moral con nuestro medio ambiente y se concreta o bien por el método establecido calculando nuestras emisiones de dióxido de carbono en toneladas para determinar nuestra huella de carbono y nuestro impacto en el cambio climático o en forma empírica reduciendo al tanteo nuestras emisiones.

El segundo paso, una vez cuantificadas las emisiones, es la reducción de las mismas, llevándolas al mínimo factor posible, tomando medidas en nuestros hábitos de consumo y actividad diaria. Por ejemplo podemos minimizar el uso de nuestro vehiculo, haciendo trayectos mas cortos y sólo los indispensables, o apagando las luces en nuestros hogares que no son necesarias.

Y por ultimo, el remanente de emisiones las podemos neutralizar, compensando las mismas a través de bonos de carbón y/o impulsando el desarrollo de energías limpias y actividades amigables con el medio ambiente. Ya mencioné el apagar las luces que no eran necesarias pero tampoco podemos vivir a oscuras o el medio de transporte que utilizamos, siempre se necesitara para ir a la oficina, llevar los hijos al colegio, hacer las compras diarias. Este es el remanente de emisiones, las que por más que reduzcamos siempre seguiremos generando.

carbon2Existen agencias certificadas con las cuales se pueden neutralizar las emisiones mediante la compra de bonos de carbono. Un bono de carbono equivale a reducir una tonelada de dióxido de carbono. Este dinero va directamente a programas ambientales que van desde la siembra de árboles, manejo y cuidado de bosques, protección de biodiversidad, desarrollo de energía fotovoltaica o eólica, entre otros.

Ahora bien, una vez explicado lo que es el carbón neutral, existe una preocupación en los grupos ambientalistas serios, dentro de los cuales me incluyo como  fundación. Está claro que debemos disminuir nuestra huella de carbono si queremos un mundo que sea sostenible y que permita la sobrevivencia del planeta con su flora, fauna, especies y seres humanos. Es una necesidad hacerlo. Es imperativo. Pero al mismo tiempo, debemos tener cuidado en como se hace y no convertir la idea del “Carbón Neutral” en una espada de Damocles que signifique una licencia abierta para aquellos que contaminan y tienen el poder económico para la compra indiscriminada de bonos de carbón y así limpiar su conciencia frente a la sociedad. No terminemos pensando que puedo contaminar mucho porque puedo pagar después. Tengamos cuidado en cómo hacemos las cosas.

 



Deja tus comentarios aquí: