Carpe diem

«Coged las rosas mientras podáis, veloz el tiempo vuela. La misma flor que hoy admiráis, mañana estará muerta». Walt Whitman

«Carpe, Carpe Diem, aprovechen el día chicos, hagan que sus vidas sean extraordinarias».?John Keating – La Sociedad de los Poetas Muertos

En el paso del tiempo se encuentra una de las claves de la existencia humana. El pasado y la vida que se escapa nos remiten constantemente a esa sucesión ininterrumpida de días en los que a veces pareciera no ocurrir nada. Nos sentimos capaces de predecir el futuro porque repetimos la misma rutina una y otra vez. Horas, años, y una sensación de que quizás podríamos haber hecho algo distinto con nuestro tiempo. La gente suele decir: «La vida es corta», como una verdad que no fuese del todo evidente, como si fuera necesario recordar que para la mayoría de nosotros los días no alcanzan y nunca son suficientes. Pero, ¿cómo es posible? podríamos preguntarnos si una persona promedio dispone de al menos 27 mil días para realizar proyectos y alcanzar sueños.Carpe-diem

El asunto está relacionado con la particular naturaleza del tiempo. Es relativo, puede doblarse y estirarse según quien lo perciba, parecer casi infinito o escurrirse como agua entre los dedos. La perspectiva del observador es capaz de abrir abismos enormes entre el tiempo cronológico (como «es») y el tiempo psicológico (como lo percibimos). El problema es que en un mundo gobernado por la idea de productividad, el tiempo se convierte automáticamente en un bien escaso. La tecnología, que en un inicio prometió simplificar nuestras vidas y regalarnos un poco de ocio, se ha sofisticado progresivamente para que hagamos cada vez más en menos tiempo.

Sería maravilloso si ese «más» se refiriera a todo aquello que nos realiza como personas, a lo que nos convierte en quienes necesitamos ser para conseguir las vidas que queremos. La realidad, sin embargo, es que la mayor parte de ese «más» se pierde entre perfiles de Facebook y cadenas de blackberry, entre el circo dantesco de la televisión real y cualquier otra forma de entretenimiento banal. A tantos otros, demasiados tal vez, se les va en sobrevivir, en hacer lo que exige cada momento, a veces improvisando y siempre resistiendo. La vida es tiempo, configurado y definido por cada instante, por cada acción que nos acerca o nos aleja del destino que hemos diseñado para nosotros mismos.carpe-diem2

Carpe Diem recoge el espíritu de esa conciencia, de una disposición frente a la vida que empieza con el reconocimiento de la propia responsabilidad por lo que hacemos con ella. En gran medida somos el resultado de nuestras decisiones y solo contamos con una oportunidad para tomarlas. Que cada día cuente y agregue valor a nuestra realidad, porque aun cuando no lo notemos minuto a minuto nos encontramos más cerca de ese misterioso final. Tal vez la vida solo sea un instante, uno que puede ser absolutamente extraordinario, pero hay que vivir para merecerlo.

 



Deja tus comentarios aquí: