Carta a mi adolescente interna

Carta a mi adolescente interna

Para la flor más bella.
Para la jovencita más valiente y auténtica.
Para ti, que nunca dejaste de buscar el amor verdadero.
Para ti, mi soñadora eterna.
Para mi maga aprendiz.
Para ti, que recibiste tu primera visita de tu rosa roja, sin saber bien qué era.
Para la que siempre estaba haciendo preguntas y buscando respuestas.
Para ti, señorita Eliana, la que siempre escuchó a su corazón.

Mi amor, no puedo creer que la vida me haya dado la oportunidad de reencontrarme contigo después de tantos años. Qué hermosa señorita, muy sensual, muy apasionada, exactamente cómo te recuerdo. Con la misma ternura en tu voz, en tus ojos y en tu corazón. Tu dulzura sigue siendo tan irresistible. Una encantadora de serpientes. Con esos ojos logras inmovilizar hasta mí misma.

Que rápido pasa el tiempo, ¿verdad? Cuando fue que dejaste de ser una niña. Rosa hermosa, lo lograste. Todavía conservas intacta tu inocencia y ese amor por los demás, por la naturaleza, por los animales, por las estrellas, por Dios y la Virgen.

Cuanto amor profundo sientes hacia tus padres y hermanos. Cuanto amor hay dentro de ti. Y también, cuanta timidez. Sé que muchas veces llegaste a pensar que había algo malo de en ti. No era tu culpa, dulce Eliana. Desde niña has estado rodeada de una cultura opresiva con las mujeres. Muchas personas te hicieron sentir que todo lo que hacías estaba mal. Por eso, no fue nada fácil lograr que confiarás en ti. Siempre que estabas a punto de volar, alguien venía con su maldad, celos y egoísmo, a cortar tus hermosas alas. Entonces tenía que esperar, recuperar nuevamente la confianza en ti misma y esperar que tus alas volvieran a crecer. ¿Cuántas veces pasaste por lo mismo? Pero lo lograste.

Estoy muy orgullosa de ti, porque siempre fuiste fiel a tu corazón, a pesar de haberte sentido incomprendida y juzgada, por muchas personas. Me siento muy agradecida contigo, mi amor, porque gracias a mi niña valiente interior y a ti, mi adolescente rebelde, logré ser la mujer adulta que soy hoy, la que despertó esta mañana, con la luz de un sol radiante, con más ilusiones y sueños por cumplir. Tu coraje, rebeldía y tu amor me ayudaron a llegar hasta aquí. Todos los obstáculos que lograste vencer me hicieron más fuerte, más segura de mí misma e hicieron que me amara cada día más. Ya nada me detiene, mi amor. Ahora vivo mi vida con pasión y sin miedo, como siempre lo soñaste. Me hice un tatuaje con esa frase, cumplí otro de tus sueños. Siempre quisiste hacerte un tatuaje. Lo hice por ti, por nosotras.

Gracias, por pedirme que te escribiera esta carta, aquella tarde mágica cuando te vi sentada en el patio de tu colegio. Gracias, por escuchar la voz en tu corazón. Porque ahora te puedo decir con total certeza y felicidad infinita, que era la voz de Dios. Gracias, por siempre respetar y aprender a caminar por caminos misteriosos. Gracias, por comenzar a entender y a aceptar lo designios de Dios. Gracias, por no dejar de buscar la felicidad, a pesar de que algunas veces pensaste que la felicidad no existía. Gracias, por aprender a perdonar y a ver dentro de ti, la oscuridad, las cosas que necesitaban ser mejoradas, y gracias por buscar la ayuda de Dios, de la Virgen, el amor y la naturaleza para lograrlo. Pues años después mira en lo que te convertiste, en mí: una mujer adulta que tiene mucho amor dentro de su corazón y que siempre te recuerda. Gracias, por tu generosidad y por confiar en que el amor puede curarlo todo, como en los cuentos de hadas que leías cuando eras niña.

Gracias, por entender a todas aquellas personas que te maltrataron, pues solo lo hacían porque habían dejado de soñar y se habían olvidado de que alguna vez fueron niños y adolescentes.

Gracias por tu valentía, tu coraje, tu sensualidad. Pero, sobre todo, gracias, por buscar la razón de ese vacío tan profundo que siempre sentiste dentro de ti. Ahora ya no existe. Se ha llenado con el amor más puro y verdadero que puede existir, y tú me ayudaste a lograrlo.

¿Sabes cómo se sintió haber vivido todos estos años hasta llegar a ser la mujer que soy ahora?

Me muero de risa, vas a reírte a carcajadas. Se sintió exactamente como el primer viaje que hiciste en aquella montaña rusa.

Te amo mi soñadora incurable, con todo mi corazón.

Vivirás siempre dentro de mí.

Siempre recuerda a Katy, cuando sientas que algo es imposible.

P.D. Cumplí tu sueño de ser escritora, el de ser madre, el de encontrar el amor verdadero, el de convertirte en una sirena, y voy por más princesa hermosa, voy por más.

Foto cedida por Eliana Habalian.



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