Carta de resolución para sanar la vibración

Carta de resolución para sanar la vibración

La energía no miente, y eso es una certeza. A veces pensamos que la emoción y la vibración son lo mismo, pero no es así. La emoción nace en el chakra del corazón, la vibración nace y se irradia desde el chakra plexo solar, justo allí en la boca del estómago. Aquí y ahora vibras en amor y atraes más amor manifestando mejores relaciones. Sin embargo, puedes vibrar muchas más emociones en el plexo solar. Puedes vibras mucho más que el amor incondicional, perfecto, puro e infinito. Sí, lo que vibras atraes. Y cuando has llegado al punto de manifestar la vibración que intencionas desde el corazón de la divinidad es lo que se denomina un estado de Ser. Es decir, la vibración te lleva directamente al nivel de atracción en su máxima expresión. Cuando en cualquier aspecto de tu realidad cotidiana logras ver un acto de amor, inmediatamente tu yo interno o tu naturaleza es reaccionar desde tu chakra del corazón. Colocas tus manos en el pecho, corazón energético, al mismo tiempo sientes mucha ternura y regocijo como emociones positivas. En cambio, cuando esa misma emoción de amor se ha experimentado durante un lapso prolongado, se convierte en una vibración alta. Puedes pasar al nivel de la atracción… llegando a estar enamorado. Sí. Y se siente la vibración del amor en el plexo solar, mejor conocido como “maripositas en el estómago”. Ahora que llegaste a este punto ya no eres el mismo, hubo una transformación en tu interior, y por eso la realidad se alinea a tu frecuencia vibratoria con mucha más facilidad. Cuando llegas al punto de la vibración alta en el amor propio y por otras personas, atraes a tu vida más de esa misma frecuencia. Somos más que antenas. Vibras alto, atraes todo en altísima vibración, y, al contrario, si vibras bajo, atraes lo peor. Agradece absolutamente todo, así duela. Bendícete y bendice a todos los seres implicados y a tus circunstancias. Acepta todo lo que llega a tu vida. Abraza la vida tal cual es. Sin juicios o paradigmas limitantes. La inteligencia y el amor de la divinidad se encargará de atraer a tu vida lo justo y necesario para crecer y evolucionar. Solo tú atraes lo mejor de lo mejor. Elige creer que las cosas son posibles, incluso cuando no sabes cómo sucederán. Eres magia. Eres cocreador de sincronicidades. No lo dudes ni un instante. Confía. Así es.

Yo ___________________ (escribe tu nombre y apellidos completos), rompo, destruyo, desintegro y pulverizo toda cuántica transgeneracional negativa y memoria discordante que traigo instaurada en mi árbol genealógico, memorias negativas de mi linaje paterno y mi linaje materno desde la primera generación como un patrón hereditario. Yo disuelvo, cancelo y transmuto cualquier energía negativa que se acerque o intente acercarse a mi vida. Y Decreto que Yo Soy el Que Yo Soy. Yo Soy una fuerza de la luz y el amor que camina hacia el amor y la perfección en armonía perfecta para fundirme con lo eterno. La paz, la prosperidad y la felicidad son el resultado de mi capacidad de servir. Aquí y ahora me hago responsable de todo lo que atraigo a mi vida. Yo doy lo mejor de mí a los demás, así mismo recibo lo mejor de todo el mundo y del universo entero. Mi vida está en manos de Dios Padre Todopoderoso. El amor me da la mayor de las conquistas, conocerme a mí misma. Yo Soy quietud para evolucionar y crecer. Yo comprendo que la tranquilidad, la felicidad, la prosperidad y la alegría son resultado del servicio que le doy a la humanidad. Yo doy lo mejor de mí a cada instante. Cuando actúo desde mi conexión con el corazón de la divinidad tengo paz, tranquilidad y armonía. Yo cocreo mis realidades. Yo no me juzgo por convertir mi vida en un mar de conflictos y sufrimientos, por el contrario, yo me amo incondicionalmente. Yo me permito atraer a mi mente una red de pensamientos positivos para la creación de un mundo amoroso, feliz y pacífico. Acepto que cada uno crea el mundo y las realidades en que quiere vivir. Yo acepto los cambios y los aprendizajes necesarios para generar prosperidad y abundancia en mi vida. Yo cambio mi forma de ver el mundo y de ver la vida. Yo abro mi corazón a todo lo positivo. Yo abro mi mente para todo pensamiento de progreso y bienestar. El universo me apoya. Yo tengo la certeza de que cuando doy lo mejor de mí, recibo lo mejor de los demás y de la vida. Yo cambio mi forma de ver la vida y todo cambia. Yo merezco lo mejor de lo mejor. Yo recibo lo mejor de mí mismo, de los demás y del universo. Yo me libero de los resentimientos. Yo me libero de todo lo que contamina mi corazón. Yo libero y me libero de mis miedos. Yo libero y me libero de todas mis tristezas y memorias de dolor. Yo libero y me libero de todas mis culpas. Yo libero y me libero de todo bloqueo. Me acepto y me valoro tal cual soy. Acepto los cambios. Luchar contra los cambios trae sufrimientos. Gracias Padre celestial por mi crecimiento. Gracias vida por la evolución que me permites experimentar. Aquí y ahora sin apegos, sin aferrarme a nada ni nadie. Yo aprovecho cada instante de felicidad plena. Presto atención, nuevos caminos se abren ante mí. Yo evoluciono. Tomo conciencia. Me amo infinitamente, así puedo atraer a las personas que me aman de verdad. El amor es el ingrediente que produce el cambio. El amor todo lo cambia positivamente. El amor manifiesta el cambio en nuestra vida. Los cambios surgen desde el amor incondicional. Todo pasa y todo cambia. Yo respeto el proceso de los demás. Cuando te conectas con la divinidad que está en tu corazón todo fluye y se acomoda. Que el orden divino se manifieste en la estructura de mi clan familiar. Que el orden divino se manifieste aquí y ahora. Que el orden divino se manifieste en mi vida. Que el orden divino se manifieste en todos mis asuntos. Que el orden divino se manifieste en mi vida profesional. Que el orden divino se manifieste en mis finanzas. Que el orden divino se manifieste en mis relaciones personales. Que el orden divino se manifieste en todas mis células y mi ADN. Cada función de mi cuerpo se alinea con la energía vital de la divinidad. Yo Soy salud. Agradezco a la divinidad que mora en mí por la buena salud que se manifiesta aquí y ahora. Yo Soy luz. Yo Soy amor. Yo Soy prosperidad. Yo Soy abundancia. Yo Soy tranquilidad. Nada me falta, mi vida está completa. Gracias, divinidad. Gracias, Padre celestial por darme todo lo que necesito. A partir de ahora recibiré lo mejor de lo mejor y mucho más de lo que pienso e imagino. Yo Soy divinidad en acción. Siento la alegría de saber que en mi camino de vida ya no habrá más carencias ni ideas limitantes. Aquí y ahora doy las gracias por todo lo maravilloso que el universo tiene para mí manifestado. Y solo permito que la luz del corazón de la divinidad me cubra, me proteja y me llene. Que la felicidad se manifieste aquí, ahora y siempre. Así es. Así será siempre. Es una certeza. Amén.



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