Carta para liberar patrones negativos sobre el amor propio

Carta para liberar patrones negativos sobre el amor propio

No toda persona dolida se está victimizando. Dejen de repetir frases escritas por ahí, “no se victimicen”, como respuesta a toda manifestación del dolor. No juzguen. Dejen a la gente hacer sus procesos en paz. El dolor bien elaborado permite el acceso y la construcción de nuevos aprendizajes de vida. Sé que cada persona tiene un proceso único y personal para crecer y liberar ideas limitantes y patrones discordantes referentes al amor propio.

La sanación es un acto de revolución amorosa interna. Conectarse con el amor propio es una oportunidad para decirle sí a la vida. No hay que evadir el dolor, el duelo, el guayabo, las tristezas, pues sirven para crecer. Sufrir es un derecho. Y en el mejor de los casos, tocar fondo es el medio que uno tiene para sanar todas las heridas del alma, carencias, abandonos, memorias de desamor.

Piensa. Si solo la enfermedad te conecta con el amor propio, entonces, será la enfermedad tu maestro. Si solo con las tragedias te solidarizas contigo, con la gente, entonces, serán las tragedias tu maestro. Si solo con las carencias y las pérdidas económicas pones fin a tu arrogancia y sientes amor propio, entonces, serán las carencias y la miseria tu maestro. Si solo la desgracia te sensibiliza, entonces, será la desgracia tu maestro espiritual. Y cuando seas muy amoroso, sensible, humilde, sencillo y solidario sin necesidad de vivir la desgracia, la carencia, la enfermedad y la tragedia, entonces, serás tú el maestro. El amor es pura magia. ¿Te atreves a sentir amor propio?

Algunas veces, el proceso de conexión con el amor propio es muy activo, otras veces es muy lento y silencioso. Algunos sienten el amor propio en zigzag, otros viven su proceso de reconexión en espiral, o de adentro hacia afuera, otros de afuera hacia adentro, cada uno con su propio laberinto personal por explorar. Algunos se conectan con su autoestima mirando el mar, otros visitando la montaña, al mirar los ojos de un ser querido, otros se conectan nuevamente con el amor al escuchar una canción, y es perfecto. Aleja de ti lo que te impida escuchar la voz de tu alma, disfrutar de tu conexión con tu espíritu y con la Divinidad, eso es amor propio. Prueba abrazarse, amarte infinitamente sin juicios y condiciones. El pasado ya pasó, no existe. Lo único que tienes es el tiempo presente. El futuro llénalo de amor propio. Cocrea con Dios tus circunstancias, tus futuros posibles desde tu maravilloso amor propio… es el amor más bonito.

Carta:

Con amor propio, puro, infinito y perfecto me veo y me apruebo a mí misma. Me amo infinita e incondicionalmente. Yo Soy el que Yo Soy ______________________________________ (escribe tus nombres y apellidos completos), y estoy manifestando siempre amor incondicional a mi cuerpo físico, cuerpo emocional, cuerpo etérico, cuerpo espiritual y cuerpo mental. Aquí y ahora puedo escuchar, puedo reflexionar sobre los que otros dicen de mí, y solo yo sé cuáles son mis múltiples realidades. Yo Soy importante y me nutro con amor y alegría. Yo Soy capaz, me amo y me acepto disciplinada para alcanzar mis metas. Yo Soy constante y perseverante en todos mis proyectos de vida. Cuido mis pensamientos y no creo problemas. Respeto y me respeto. Evito juzgarme mal. Mi Yo Soy toma las propias decisiones perfectas y armoniosas para todos los implicados. Mucho de lo que dicen de mí, dice más de quién lo dice, que de mi esencia y personalidad. Yo Soy vibración muy alta. Yo Soy alegría y felicidad. Yo Soy organizada y limpia. Yo ordeno con facilidad todos mis asuntos. Yo Soy amorosa, responsable, paciente, coherente, consciente, amable, puntual y tranquila. Todos mis sentimientos, palabras de resolución y emociones son desde el amor incondicional y desde el amor propio. Yo Soy vida y todo mi cuerpo físico y emocional funcionan en equilibrio para mi crecimiento y desarrollo personal. Yo vivo y estoy en balance con el ecosistema que me rodea. Tengo una frecuencia de vibración en equilibrio, armonía y sanación. Yo aquí y ahora puedo vibrar en abundancia, prosperidad, plenitud, amor, tranquilidad, armonía y paz. Desde mi corazón y con amor enraizado afirmo que mi cuerpo físico está lejos de encajar dentro de los cánones de belleza tradicionales. Yo me libero de la necesidad de tener la razón. Yo creo la dulzura, la alegría y las casualidades en mi vida. Yo Soy feliz. Yo elijo la tranquilidad, la paz, todo está bien en mi mundo. Yo miro a través del amor incondicional. Vibro en un estado permanente de amor propio, crecimiento, aceptación, superación y conocimiento. Yo Vibro. Yo Soy agradecida siempre. Yo me realizo y me cocreo a través del amor. Yo Soy el que Yo Soy vibro, cocreo, asimilo todos los cambios con tranquilidad y confianza. Yo pongo todas mis experiencias de vida a la luz del amor de Dios padre celestial. Ahora elijo amarme incondicional y apoyar mis decisiones. Gracias a mi cuerpo existo y me muevo. Yo Soy hermosa. Yo me amo y me acepto completamente al cuidar de mi aspecto, mi salud y el lugar donde vivo. Libero todo mi pasado. Yo Soy libre para avanzar en mi camino de vida con amor. Confío en el proceso de la vida. Abrazo la vida tal cual es. El universo siempre me provee con facilidad de todo lo que necesito. Estoy a salvo siempre. Cómoda y fácilmente libero todo lo viejo y abro mi corazón para recibir todo lo nuevo. Yo suelto todos los bloqueos desde el amor propio. Ahora no me atan ni me bloquean mis pensamientos, mis palabras y mis acciones. Fluyo desde el amor dentro del corazón de la divinidad. Yo avanzo con confianza y alegría, sabiendo que todo está bien en mi futuro. Yo Soy libre para vibrar y expresar el amor y la alegría en mi mundo. Yo merezco gozar de la vida y acepto todos los placeres que la vida me ofrece. Yo amo la vida. Yo vibro en alegría. Yo Soy sustento y equilibrio. Yo cuido de mí misma y cuido a los demás. Y con perfecto equilibrio recibo y doy amor y cariño. Yo Soy amor propio. La sabiduría divina me guía siempre y avanzo en mi camino de vida en la mejor dirección. Yo soy el amor del corazón de Dios que se manifiesta aquí y ahora. Es una certeza. Así es. Amén.

Image by Enrique Meseguer from Pixabay   



Deja tus comentarios aquí: