Carta para sanar mi niña interna

Carta para sanar mi niña interna
Palabras de resolución:

Mi preciosa niña interior te amo incondicionalmente. Perdóname si te miré desde mis prejuicios y mi ego. Te bendigo aquí y ahora. Y me hace muy feliz abrazarte hoy. Mi muchachita eres muy bonita, amorosa y dulce. Te adoro. Quiero abrazarte tan fuerte y hacerte sentir todo el amor y la aprobación que tal vez nunca recibiste. Tú eres perfecta así como eres. Eres maravillosa mi niña bonita. Gracias. Te amo con todo mi corazón. No me gustó nada que vivieras situaciones dolorosas, pero eres tan fuerte que nada puede detenerte. No lo dudes nunca. No guardes dolor, rabia y resentimientos en tu corazón, te estorbarán mucho en tu vida adulta. Sana tu corazoncito sensible y bondadoso. Llora, por favor llora, llora todo lo que quieras hasta que sientas que las penas se han ido definitivamente. Aquí estoy Yo Adulta para abrazarte siempre. Tú cuentas conmigo. Te arrullo y te lleno de besos mi niña hermosa. Eres valiente. Te amo con todo mi corazón. Sí. Eres una campeona. No necesitas aprobación. Yo te cuido. Yo te protejo mi niña bella. Te comprendo. Te consuelo y te doy lo mejor de mí. Yo aprendo a amarte y amarme. Me hace feliz verte tan inocente y alegre. Yo Soy tu pureza, tu dulzura, tu conexión con el Divino Creador. Hoy puedo escucharte nuevamente a través de mi voz interior. Te sano y me sano. Te libero y me libero de abandono y dolor. Mi niña tú puedes superar todos los obstáculos. Te libero y me libero de todas las heridas del alma. Aquí y ahora nos liberamos de toda humillación, abuso y maltrato. Somos esencia del Creador. Te amo y me amo. Te aplaudo y me aplaudo. Somos libres. Sí. Mi niña bonita tú y yo somos exitosas y realizadas. Tus victorias son mis victorias. A ti mi niña maravillosa te prometo que voy a hacer lo mejor de mí para dártelo. Te prometo que vas a lograr tus metas y sueños. Te prometo que te vas a sentir inmensamente orgullosa de ver la mujer en la que te has convertido. Y sobre todo te prometo que todo estará bien siempre. Nunca olvides lo valiosa que eres. Cree en ti mi niña amada. Quiérete mucho. No dejes que la gente envidiosa apaguen tu luz y tu creatividad. Te bendigo y me bendigo. Aquí estoy para ti hoy mañana y siempre. Lo siento Perdóname. Te amo mi niña bonita. Gracias.

Imagen de Jill Wellington en Pixabay



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