Carta para soltar lo negativo

Carta para soltar lo negativo

Soltar siempre es bueno. Puedo soltar las limitaciones de mi personalidad, de mi historia, de mis juicios, de mis ganas de tener el control de todo. Cuando suelto, honrando todo lo viejo, surge esa pureza en total plenitud, ofreciéndome más entendimiento y compasión hacia mí misma y hacia los demás. Suelto y potencio mis capacidades ahora. Ante un malestar puedo, aun con dolor, aceptar y construir una salida alternativa. También, puedo elegir enojarme, sufrir y empeorar mi salud emocional. En ambos casos la elección es mía y, por ende, soy el único responsable de mi cuidado. O la única responsable. Me conecto muy bien con la divinidad que está dentro de mi corazón cuando medito. Una meditación puede tomar diez minutos. Hoy puedo refugiarme en la pureza de mi esencia, en conexión con algo más grande. Sí. Disfrutar de la conexión con la divinidad. Tú sabes cuándo deberías decir basta. Lo que quizás no tengas claro es que tu calidad de vida de depende de expresarlo o no. Decir “no” a lo que ya no te hace bien no significa que eres mala persona, sino que te estás respetando como individuo y estás haciendo uso de la posibilidad de elegir que te fue otorgada cuando llegaste al mundo. Suéltalo. Si hay dolor en tu cuerpo, mente, sentimientos y sientes muchas emociones que se desbordan eso no es amor. Claro que sí. Podemos ser muy felices es parte del plan divino.

Puedo cerrar los ojos. Imagino que soy una niña de cuatro o cinco años. Sí. Podemos ser como niños, en presencia de nuestra madre y de nuestro padre, y los miramos. De ellos nos vino la vida entera. A este hecho no se le puede restar o añadir algo. Y nos abrimos interiormente. Abrimos nuestro corazón. Y decimos a nuestra madre y a nuestro padre: Gracias, mamá. Gracias. papá. La fuerza vital y la energía la tomo de ustedes. Tomo lo bueno y todo lo malo, sin enjuiciar a nadie. Tomo toda la vida con amor y respeto. Aquí y ahora acepto el regalo de la vida tal como es, con amor. Con muchísimo agradecimientos te tomo en mi corazón, querida madre y ti también, querido padre. Tomo la vida tal cual es. Gracias, mamá, por parirme. Estas palabras de resolución están basadas en las enseñanzas de Bert Hellinger. Tomo la vida de ustedes y agradezco todo lo que han hecho por mí. Hoy puedo ver los niños que fueron. Amo a los niños sanos, amorosos y alegres que una vez ustedes también fueron. Les quiero a ellos también tal como son, niños felices. Son lo justo para mí. Y llega el punto cuando de solo pensarlo, sucede. Es en ese momento en que descubres que debes ser más cuidadoso que nunca con lo que pasa por tu mente. Tus pensamientos son tus aliados. Recuerda, tus pensamientos no son tus enemigos. Por favor, respira profundamente para que tus pensamientos y tus palabras solo reflejen amor incondicional. Te puedes permitir dar una mirada amorosa y agradecida a todos los sucesos y acontecimientos de tu vida, aun los que no entiendes, incluso a los recuerdos de injusticias. Tú debes asumir tus pensamientos y recuerdos con responsabilidad, eso es amor. Sabes que hoy puedes cocrear y manifestar todo lo maravilloso que quieres para ti, y para un montón de gente. Eres responsable de tu vida para vivir lo que realmente deseas. Tú eres un cocreador junto con la divinidad. Deseo que sean unas realidades hermosas.

Carta:

Hoy elijo atraer la prosperidad. Yo Soy ________________________ (escribe tus nombres y apellidos completos) y acepto una vida llena de gratificaciones y satisfacciones. Yo siento que todo lo que toco tiene éxito. Sé aceptar regalos con un sencillo «gracias». Yo Soy prosperidad manifestándose continuamente en todos mis asuntos de vida. Yo Soy el que Yo Soy manifestando el éxito. Yo cocreo hoy una buena vida porque me la merezco.

Abro mi corazón para que un nuevo nivel superior de prosperidad entre en mi vida. Yo disfruto de la abundancia de la vida y aprecio todo lo que tengo hoy. Yo Soy el que Yo Soy manifestando abundancia y prosperidad. Yo confío en que la vida me proporcionará todo lo que necesito. Muchos bienes inesperados vienen hacia mí fácilmente de muchas fuentes inesperadas. Sí, todas mis necesidades y mis deseos se satisfacen antes de que lo pida. Me permito que mis ingresos aumenten constantemente. Hoy me inundo de amor y me doy permiso para recibir abundancia del universo. Dios Padre celestial conoce mis necesidades y las satisface con generosidad. Yo tengo el derecho de participar de la abundancia y la prosperidad de este mundo. Mi abundancia no tiene límites. Y mi actitud ante nuevas vías de ingresos es abierta y receptiva. Hoy mi bien me viene de todas partes, de todos y de todo. Me permito ser todo lo que puedo ser y para merecer lo mejor de la vida. Hoy examino quién estoy queriendo ser ante cada situación. Y yo busco la salida más alineada a mi esencia amorosa. Aquí y ahora brillaré con mi luz propia solo cuando me ilumino interiormente. La divinidad que está en mi corazón me apoya totalmente. Hoy acepto con alegría y placer que se manifieste en mi vida todo el bien mayor. Todos mis pensamientos de prosperidad crean mi próspero mundo. Hoy dejo de crear con palabras y pensamientos toda creencia de escasez y la limitación. Ahora comienza una nueva era de prosperidad y seguridad en mi vida. Yo me doy permiso para prosperar. Bendigo todas las facturas o deudas y las pago con alegría. Aquí y ahora me siento segura y tranquila. Yo Soy solvente económicamente. Yo Soy responsable de mi calidad de vida. Yo Soy manifestando tranquilidad continuamente en mi camino de vida. Yo solo conecto con situaciones amorosas. Yo acepto desafíos. Estoy preparada para vivir amorosa y dignamente. Mi esencia es el amor puro. Yo Soy amor manifestándose continuamente. Yo Soy conexión con la divinidad. Puedo conectarme con el universo quien potencia mis capacidades. Dios Padre celestial me bendice prósperamente cada vez que respiro. Yo agradezco todo lo bueno y todo aquello que se me ofrece. Aquí y ahora se abren nuevas puertas. Mi vida se llena de una abundancia de todo lo maravilloso y bueno que la divinidad tiene para mí. Analizo y elijo. Cuido los espacios donde me muevo y estoy atenta a las personas con la cuales me relaciono. Yo observo. Yo puedo decir “no” sin sentir culpas ni remordimientos. Yo digo “no” a lo que no me vibra en armonía. Decir “no” también es sano. No soy mala persona por tomar distancia. Estoy preservando mi energía vital. Yo Soy paz. Aquí y ahora todo está bien en mi mundo. Así es. Así será siempre.

Amén.

Imagen de communication-76 en Pixabay



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