Casos y cosas del ego

Casos y cosas del ego
El ego es el velo entre los humanos y Dios”. Rumi.

Mucho se ha hablado del ego y la necesidad de dejarlo ir pero ¿por qué?, sucede que el ego es muy distinto de la autoestima, el primero se trata de la valoración excesiva de uno mismo y cuando esa valoración es excesiva lo primero que te invito a revisar es ¿Por qué y para que me siento superior? Es bastante probable que estés compensando exactamente lo contrario, que no te aprecias lo suficiente y te refugias en esa coraza de sobrevaloración para poder sentirte mejor contigo mismo y para defenderte de los demás.

Eres un ser valioso sin lugar a duda, un milagro en la vida, equipado con una serie de talentos y habilidades que te hacen único y con los cuales puedes lograr tus metas, vienes a servir a través de ellos pero en el proceso somos aprendices eternos, siempre el camino está lleno de ensayo y error por lo que es fundamental observarlos, aprender y superarlos pero ¿puede una persona dominada por el ego hacer esto?

Difícilmente porque esta auto idolatría trae una serie de consecuencias, una de las cuales el la dificultad para verse a si mismo, para reconocerse, para entender que no eres perfecto y eso no te reduce en lo absoluto sino que es la base del crecimiento personal, pero ¿cómo verlo si estamos desde la trampa de la superioridad?

Otra área que se afecta en tu vida desde el ego son las relaciones interpersonales porque desde esa posición donde eres el centro te sientes con el derecho de juzgar, criticar, cuestionar y ver errores en otros para no verlos en ti. ¿A quién le agrada relacionarse con una persona así? De igual forma la habilidad para manejar las diferencias es prácticamente nula porque el afán de una persona con ego siempre es tener la razón en lugar que el afecto, que el amor y la relación sea el objetivo principal y por lo tanto a abrirse en reconocer al otro, reconocerse a si mismo y llegar a acuerdos.

Desde el ego la habilidad de escuchar a otro se minimiza porque ¿qué es escuchar? Abandonar tus propios pensamientos y sentimientos para concentrarte en lo que piensa y siente el otro.

El ego juzga y castiga. El amor perdona y cura”. Anónimo.

El ego es además el verdugo de la creatividad porque te torna inflexible ¿Por qué buscar formas nuevas o diferentes de hacer las cosas si eres perfecto en lo qué haces? ¿Lo ves?

También el ego lleva a la envidia, el no saber apreciar y valorar a quien tiene aquello que nos gustaría tener. Solo desde la humildad de la autoestima se pueden celebrar los logros de otros y tomarlos como referentes en el crecimiento personal.

Si estás celoso de otra persona, simplemente significa que no has llegado a una verdadera apreciación de tu ser”. Rasheed Ogunlaru.

El amor se concentra en dar, el ego en tomar; por eso, cada vez que te descubras en este engaño de tu mente y tus sentimientos te invito a reflexionar y a entender que ¡Sí! Eres valioso pero los demás también lo son; que solos vamos más rápido pero juntos llegamos más lejos, y que el ego es de tu cuerpo y la autoestima del alma.

Imagen de Alexandr Ivanov en Pixabay



Deja tus comentarios aquí: