¡Celebrar la vida!

No olvides celebrar la vida que te contiene en todas sus formas pues, es esta existencia la portadora de la oportunidad de tu presencia. No olvides que un año que se acaba no es más que un rojo del calendario. No esperes a que sean estos acontecimientos un motivo para el festejo, celebra a cada instante. Celebra la vida en cada vaivén de tu respiración.

Que tu único deseo sea la ausencia de deseos, porque recuerda que el deseo trae el mañana al hoy y, es en la anticipación donde se esconde la angustia y la desilusión. ¿No es acaso tu vida un eterno hoy? Cuando te entregas al momento presente, no hay mezquindad, ni un solo atisbo de ansiedad queda, pues la voluntad de control que, como densa niebla, se esparce en los jardines mustios de las expectativas, se desvanece ante el sol de un nuevo hoy.

La vida despliega una fiesta delante de ti que no conoce de calendarios, ni de historias, ni de ideales de los hombres del mundo. Dime: ¿Qué haces mirándola de costado como si fueras un extraño? Es el propio flujo continuo del aliento que te atraviesa, una invitación a esa danza. ¡Adéntrate en la profundidad de la existencia! ¡Es ésta la fiesta por excelencia! ¡Es ésta una auténtica oportunidad para la paz y la prosperidad! ¿Acaso esperas que la paz te visite solo una vez al año?

No es sino de necios sumergirse en el sentimiento crudo de la nostalgia y de la añoranza como consecuencia de la actividad de las masas. Si de verdad quieres que la vida te suceda plenamente, déjate respirar por ella con entrega y aceptación sincera, en ausencia del deseo de control, que es manipulación disfrazada. ¿Acaso crees que eres tú quién respira?

Hay una fiesta aconteciendo ahora, siempre ahora. ¡Y tú en la ausencia de las pasiones! Para que el auténtico disfrute construya su morada en el seno de tu Ser, haz de cada inhalación un Tomar, haz de cada exhalación un Dar y, que ese flujo continuo de oportunidad que te atraviesa, se convierta en una bella celebración. ¿No es acaso la felicidad lo que buscas? ¿Por qué limitarla al final de las hojas del calendario, cuando puedes hallarla en cada instante, en cada pulso, en cada vaivén?

¡Qué la alegría del compartir sea el aroma que impregne con su fragancia vuestros corazones eternamente!

¡Celebra la Vida!

¡Alza una copa por el Amor!

¡Danza en éxtasis perdiendo la noción del tiempo!

 



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