¿Cereales en el tetero?

Muchas dudas existen a la hora de introducir alimentos distintos a la leche, y el caso de los cereales es particular, no solo por la edad y orden de introducción, sino por la forma de ofrecerlos. Lo recomendado: ¡NO añadirlos al tetero!

Sin embargo, la más común de las razones para hacerlo suele ser el prolongar las horas de sueño: “para que duerma más”. Por lo general, el introducir cereales en el tetero suele coincidir con la edad en la que por madurez del sistema nervioso, el bebé comienza a dormir un poco más, asociándose la introducción del cereal con un sueño más prolongado, cuando en realidad el bebé dormirá más cuando esté listo para hacerlo, ¡no antes! Los bebés se despiertan instintivamente durante la noche para comer, ya que aún no tienen el sistema nervioso desarrollado para dormir seis horas continuas. Claro que cada bebé se desarrolla diferente y algunos podrán dormir toda la noche sin despertarse.

Añadir cereal al tetero espesa la fórmula. Los bebés menores de cuatro a seis meses solo tienen el reflejo de succionar y tragar líquidos. Cuando los alimentos sólidos se colocan en la boca de los bebés, como un reflejo, estos empujarán hacia fuera con la lengua. La fórmula espesada podría confundir al bebé y debido a que es más delgada que un sólido, pero no tan delgada como su fórmula regular, se puede ahogar con esta. Además, se hace necesario hacer más grande el agujero del tetero, lo que puede causar que el bebé tome demasiada fórmula, lo que también conduce al riesgo de asfixia o atragantamiento. Adicionalmente, es posible que el bebé pueda despertar con gases y evacuado. Y, en niños más grandes, este hábito puede favorecer la aparición de las llamadas “caries de biberón”.

Pero más importante aún, la mayor razón para no tomar a la ligera el agregar cereal al tetero se relaciona con la sobrealimentación. Por instinto, el bebé sabe cuánta leche materna o fórmula tomar con base al volumen, no a las calorías. A pesar de que se dice que es difícil sobrealimentar a un bebé, esto aplica cuando hablamos de leche materna y leche de fórmula únicamente. Tan pronto se añade el cereal, las cosas se complican, ya que incluso llega a ser considerado como una forma de obligar la alimentación y aportar un exceso de calorías que no son necesarias. Durante los primeros cuatro meses de vida,  la leche materna o fórmula indicada le proporcionan al bebé todos los nutrientes que necesita para un crecimiento y desarrollo normales y deben ser su única fuente de nutrición.  Añadir cereal al tetero podría desplazar el consumo adecuado y suficiente de leche u otros alimentos apropiados para la edad, si son mayores de seis meses, y afectar su crecimiento normal ya que se llenaría muy rápido.

Por otro lado, el problema de dar a los niños nuevos alimentos antes de tiempo es que si su organismo no está preparado aún para asimilarlos, les sientan mal y pueden favorecer el desarrollo de alergias alimentarias. La leche materna o de fórmula le proporcionan al bebé todo lo que necesita hasta que tiene de cuatro a seis meses de edad. El darle cereal antes de eso lo expone prematuramente a potenciales alergenos.

Alrededor de los seis meses, el bebé será capaz de mantener la cabeza erguida sin apoyo, cerrar los labios y tomar la comida de una cuchara y pasarla desde la parte delantera de la boca a la parte posterior de esta con la lengua. Estas son habilidades importantes que el bebé necesita para alimentarse y desarrollarse. Añadir cereal al tetero podría  retrasar este importante hito del desarrollo al impedirle experimentar comer cereales con cuchara.

¡Aunque la decisión es individual, siempre consulta al pediatra!



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