Cero drama

A diario no nos damos cuenta de lo muy estresante que pueden ser las relaciones con otros y con nosotros mismos… lo que sucede hacia fuera de nosotros siempre es un reflejo claro lo de lo que sucede hacia adentro, es una realidad que ya he mencionado. Cuando juzgo, critico a otro es un movimiento energético y de violencia hacia mí mismo, cuando me escondo, miento, soy turbio en mi relación con otros, también lo estoy siendo conmigo mismo. Eso de no atreverme a decirle a mis hermanos, pareja, amigos cuánto necesito su apoyo porque no puedo hacer algo solo, incluso si es por mantenerles la carga ligera, por no preocuparlos o porque pienso que yo puedo hacerme cargo, termina siendo totalmente violento hacia mí.

Es tan normal ver cómo no pedimos ayuda, cómo el no hacerlo termina siendo un gran peso en los hombros y aunque comienza con la mejor de las intenciones va volviéndose en contra tuyo. Es tan delgada la línea que nos lleva del “yo puedo solo” a la de “es que a nadie le importa” o “yo siempre termino asumiendo las responsabilidades”. Pero también hay una línea muy delgada entre reconocer que no puedes hacerlo todo, que no quieres hacerlo solo y que hay personas a tu alrededor que te aman y estarían felices de apoyarte SI eres capaz de pedir la ayuda de una forma limpia, sin drama, sin ponerte en el papel de víctima.

No es culpa nuestra, es sólo un hábito de toda la vida: somos adictos al drama en nuestras relaciones interpersonales. Ves a varias amigas reunidas y en varios momentos del encuentro están en franca competencia para mostrar que los problemas de una SÍ son peores que las del resto… como si competir por eso fuese un asunto de honor. Los modelos literarios, visuales, que nos rodean nos lo recuerdan constantemente y terminamos convencidos que si no hay conflicto en nuestra relación de pareja no es normal y hasta comenzamos a crearlos de la nada.

cero drama1Las relaciones interpersonales son SIMPLES, nosotros las complicamos, es un asunto de percepción, un juego de poder, de control. Tenemos que aprender a limpiar nuestras relaciones con otros, ser claros, pero también aprender cómo ser claro con nosotros mismos y ponernos límites obvios entre el ser gentil contigo y abusar de ti mismo. Tenemos que aprender a crear relaciones gentiles, amorosas, humanas, profundas ¿Cómo hacerlo? Fácil, tal como te comes una alcachofa. Lo más tierno del vegetal está en el centro. Los pétalos exteriores son ásperos, duros, nada placentero para comer. Entonces comienzas a quitarlos uno a uno. Ése vegetal visualmente atractivo comienza a verse más y más simple, hasta que llegas a su corazón, donde sólo hay frescura, carne tierna, suavidad y una profunda promesa de las sensaciones más maravillosas en tu paladar. Eso es, fácil, gentil, lo que además debes hacer contigo mismo.

Tú sabes que lo que más deseas para ti es bienestar, amor, serenidad, paz, pasión. Te aseguro que cada vez que comienzas a experimentar dentro de ti conflicto, angustia, duda, insatisfacción es porque en vez de quitarle pétalos a tus relaciones contigo u otros, se los estás agregando, lo estás complicando. Seguro estás empeñado en demostrar que tienes la razón, seguro que  quieres que el otro se convenza que sí eres digno de lástima, seguro que no estás poniendo tus emociones en claro y actuando acorde al deseo más grande de tu corazón. Quizás creas que es imposible hacerlo, yo también lo creía y mi experiencia es tan distinta ahora que cuando comparto con la gente cómo era de adicta al drama, intensa en este papel de querer salvar al mundo aunque me convirtiera en mártir, las personas no me lo creen. Entonces te digo que sí es posible hacer esta simple elección por permanecer en una experiencia rica en amor, gentileza, risas y claridad.

Haz este pequeño ejercicio a diario: Deshoja, simplifica cómo te ves, quién eres, qué es lo que realmente deseas en tu vida presente ¿Qué valoras? ¿Qué personas deseas amar y disfrutar a tu alrededor? ¿Cómo deseas sentirte contigo mismo? ¿Cómo te estás sintiendo en este momento contigo mismo? Cierra este ejercicio de todos los días con uno que ya comenzaste a hacer anteriormente: consiéntete, alimenta a ése hermoso Ser que eres, medita, respira, abre los brazos dispuesto a amar, abrazar, calmar tu mente y exaltar tu espíritu. Ése ser que se expande dentro de ti es tu Bien más preciado en esta existencia, cuídalo tal como cuidarías al amor de tu vida.

¿Cuándo quieres comenzar? Quítale el drama a tu vida, sabes cómo hacerlo. Hazlo simple, hazlo gentil, hazlo, Hazlo Ahora.

 



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