Chiste iniciático

Hola. Aprender el arte de transformar lo ordinario en extraordinario, lo mundano en divino, lo despreciable en valioso, es un proceso iniciático. Una vez dominado este arte, lo puedes aplicar a cualquier cosa a fin de extraer la perla que yace dentro de todo, y así enriquecer tu vida espiritual. Por eso, el chiste que les comparto a continuación lo llamo: ¡chiste iniciático!

Mi madre me envió este chiste por email, aquí lo comparto con ustedes seguido de cómo yo lo interpreté, espero les resulte útil.

En la última noche del Titanic, un mago estaba brindando un espectáculo de magia. El mago comenzó su número, e hizo desaparecer su sombrero. En eso un loro atrás del auditorio comienza a gritar:

—¡¡¡Lo tiene detrás de él!!!, ¡¡¡lo tiene detrás de él !!!…

El mago molesto continúa con su número y hace desaparecer un conejo. En eso el loro grita:

—¡¡¡Lo tiene debajo de la mesa!!!, ¡¡¡lo tiene debajo de la mesa !!!…

Y así, durante todo el número, el loro molestó y molestó al pobre mago.

Pero justo después del espectáculo, el crucero choca con un iceberg y se hunde. El loro y el mago se salvan, quedando a la deriva solos en el mismo bote.

Pasaron muchos días sin que ninguno se hablara. De pronto el loro habló y le dijo al mago:

—Dale,…, me rindo… ¿dónde pusiste el barco?

Interpretación iniciática

El chiste comienza de noche, es decir empezamos todo viaje de crecimiento interior a oscuras, sumidos en la ignorancia y la confusión, y terminamos en la claridad del día, con el sol del entendimiento brillando en nuestra mente y en nuestro corazón.

Se podría decir que el loro representa la voz de nuestro inconsciente, siempre revelando nuestras verdaderas intenciones y dejando al descubierto nuestras mentiras, farsas o inautenticidad, simbolizada aquí como fraude por parte del mago: nuestro yo artificial e ilusorio que le mostramos al mundo (el auditorio, el público) para ganarnos su aprobación, admiración y colaboración.

El iceberg representa la conciencia, de cimiento sólido y estable que se eleva por encima de la región oscura, profunda y desconocida de nuestro ser (el mar), pero a la que hay que adentrarse si deseamos verdaderamente transformar y sanar de raíz nuestra vida (el barco).

Así pues, el choque en este cuento se presenta como un llamado divino, una oportunidad para despertar y tomar conciencia con respecto al rumbo en el que anda nuestra vida.  Cada vez que navegamos en cualquier sentido distinto a lo que verdaderamente somos, a la realización alegre de nuestra alma, la divinidad nos envía un alerta bien sea en forma de enfermedad, divorcio, accidente, bancarrota, o de cualquier otra manera adecuada para nosotros en el momento dado. No importa cómo se presente la intervención cósmica para asistirnos, el resultado siempre es el mismo: fracasar, perder lo que tienes y lo que aparentas.

El fracaso es el regalo más valioso que la conciencia otorga a quien se ha extraviado; fracasar es ganar. Al perder el «tener y parecer» (cuando se hunde el barco) lo único que forzosamente te queda es «ser» quien auténticamente eres, sin nada exterior que te defina o hable por ti, más que tu esencia única y hermosa.

Así quedan el ego y el inconsciente (el mago y el loro) en silencio, contemplativos, eso es lo que quiere decir a la deriva, sin juzgar ni criticar. Dejando que la vida fluya como un poema, sin pretender ni querer controlar su movimiento, confiando en su corriente.

Luego de una toma de conciencia, viene ese período de introspección en donde estás a solas contigo misma/o en unidad. Y de pronto la fuerza interior, el inconsciente (el loro) nos habla y nos incita nuevamente a la acción, pero esta vez actuamos unidos,  sin límites ni contradicciones, libres, con congruencia entre lo que pensamos, amamos, hacemos y deseamos.

Puestos en marcha otra vez, participamos con una nueva luz en el juego de la vida, con una mirada más amplia, y con acciones acertadas, entregándonos al servicio de los demás mediante nuestra autenticidad, siendo quienes realmente somos. Agradecidos y valorando nuestras virtudes, imperfecciones, talentos, y habilidades, sabemos que llevando a cabo nuestra pasión con confianza y seguridad es donde radica nuestra felicidad.

Gracias por leer.

Si tienes algún chiste que deseas compartir para ser comprendido desde un punto de vista iniciático, escríbelo en los comentarios y a divertirnos!



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