Cinco razones científicas para sonreír más

Estudios científicos han comprobado que los bebés empiezan a hacerlo desde que están en el útero de la madre y aunque pueda parecer un gesto más, que te hace lucir bien, la verdad es que sonreír tiene poderes sobre la salud y hasta resuelve situaciones complejas.

A continuación cinco razones científicas para que empieces a sonreír aún más:

  1. Te hace más atractivo: un estudio de la Universidad de Aberdeen, en Escocia, mezcló elementos de los rostros de varias mujeres y creó cuatro imágenes que pasaron por una evaluación. Las mujeres más atractivas, según la preferencia de los participantes, eran aquellas que miraban directamente a la cámara y sonreían.
  2. Aumenta tu creatividad: el nerviosismo y el estrés hacen que pongamos poca atención a nuestras ideas, pero la sonrisa estimula la imaginación. Así lo revelaron científicos estadounidenses, quienes durante un estudio, comprobaron que los participantes que sonreían mientras realizaban una prueba visual, mostraron más capacidad de ver una floresta en una imagen al contrario de otras personas, que sólo veían árboles.
  3. Reduce la violencia: el exceso de amabilidad es la esencia de «Safecatch», un sistema creado por el agente especial del FBI Larry Carr. La premisa del estudio es que una sobredosis de cortesía pone nerviosos a los posibles ladrones y hace que repiensen el crimen antes de practicarlo. Carr, que enseñó el método a empleados de 16 bancos de Washington durante los últimos años, cree que su idea es una de las razones de la disminución de casi la mitad de los robos a bancos en la región en un año.
  4. Estimula el buen humor: un estudio de la Universidad de Michigan evaluó el desempeño y humor de los funcionarios que daban sonrisas falsas a los clientes y otros que sonreían con sinceridad. Aquellos que sonreían de verdad eran más bien humorados que los que apenas mostraban los dientes para conquistar a la clientela.
  5. Disminuye la soledad: un estudio de la Universidad de Purdue, en Estados Unidos, analizó a 239 voluntarios mientras paseaban por el campus de la institución. Una de las científicas participantes del experimento sonreía aleatoriamente hacia algunos de los participantes, mientras que para otros apenas lanzaba miradas distantes, con indiferencia. Aquellos que recibieron sonrisas de la científica confesaron que se sintieron menos solitarios al responder un cuestionario.

Gentileza: www.terra.cl



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