“Ciudades en Transición”: alternativa al actual modelo de dependencia energética

¿Han escuchado hablar de las “Ciudades en Transición”? Se trata de una tendencia mundial de reversión del entramado global de producción de alimentos, bienes y servicios, frente a lo que ya muchos expertos han afirmado desde hace algunos años: el descenso de la producción petrolera, a lo que se le agrega en este momento el cambio climático.

En la página: http://movimientotransicion.pbworks.com se lee: “Una ciudad, localidad, barrio, vecindad enTransición es aquella que evoluciona desde el modelo actual de alta dependencia energética y de consumo, a otro de relocalización de las actividades de producción y servicios, bajo consumo energético y sostenibilidad indefinida”.

Los promotores de estas iniciativas, de mucho sentido común, dicen que una iniciativa de Transición “es la respuesta posible y necesaria de la sociedad, vinculada en comunidades, al desafío que para la Humanidad representa el Pico del Petróleo y el Cambio Climático”.

Más adelante explican que el “Pico del Petróleo es una realidad”, al igual que el Cambio Climático. Dicen que mientras que en lo referente al Cambio Climático no existe una obligación de alterar de forma inmediata aspectos esenciales del modelo consumista de civilización, “el Pico del Petróleo nos dice claramente que el derrumbe de ese modelo es irremediable, irreversible e inminente, y que además están seriamente comprometidas la seguridad alimentaria de la población y el acceso a los mínimos medios de vida que consideramos dignos para el Ser Humano”.

En este sentido, Fatih Birol, quien en el 2009 era jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) dijo en una entrevista concedida al diario británico The Independent, que en aquel entonces existía un «riesgo real» de que se produjera una crisis en el suministro de petróleo después de 2010.

El llamado de la resiliencia

Javier Zarzuela, promotor de este tipo de iniciativas en Europa, afirma que una iniciativa de Transición “germina allá donde dos o más personas son capaces de expresarse, escucharse, informarse, y hacer algo para reducir de manera progresiva su consumo de energía y materiales”. Dice que su objetivo será a la vez práctico y ético. “Práctico, porque aumentarán la resiliencia o “robustez” de sus vidas, la de sus familias o las del vecindario, en la perspectiva de los períodos de crecientes carencias que inevitablemente vamos a atravesar. Ético, porque intentarán ajustar su huella ecológica a la capacidad del planeta”.

Rob Hopkins, estudiante de la Universidad de Oxford, fue el principal promotor de esta idea al popularizar y sistematizar el modelo de Totnes, Inglaterra. Es el autor del Manual de la Transición que se puede conseguir en la página web: https://sites.google.com/site/sinpetroleo/biblioteca/handbook.

Hoy en día más de 200 planes de “decrecimiento” se están desarrollando en Gran Bretaña, EE.UU., Australia, Nueva Zelanda, Alemania, Chile e Italia y cientos de grupos se están organizando en barrios, pueblos y comunidades vecinales.

“En España han iniciado su andadura pequeños grupos en Cataluña, Galicia, Madrid y La Palma. Muchas personas que han descubierto los movimientos de Transición, afirman que hacía tiempo buscaban un concepto que integrase sus intuiciones, constataciones y sus ganas de hacer algo efectivo ya”, dijo Zarzuela.

Las Iniciativas de Transición se basan en cuatro supuestos básicos:

  1. Que en un futuro será inevitable vivir con un consumo de energía mucho más bajo, y que es mejor planificar esta realidad para evitar un colapso.
  2. Que nuestras comunidades y asentamientos carecen actualmente de mecanismos que permitan afrontar las dificultades relacionadas al pico del petróleo.
  3. Que tenemos que actuar colectivamente, y tenemos que actuar ahora.
  4. Que con ingenio colectivo podemos diseñar creativa y proactivamente nuestro descenso energético, podemos construir formas de vida que estén más conectadas a la naturaleza y que reconozcan los límites biológicos del planeta.


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