Claves para tomar perspectiva de las cosas, personas y situaciones

Hay una cita de un escritor, educador y guía espiritual que me gusta mucho, y dice:

«Al alejarte de tu cuerpo físico, al elevarte lo suficiente en tu conciencia, descubres que todo sucede aquí y ahora. Cuando te elevas lo suficiente, no tienes que mirar al vacío o a las llamas, no tienes que tener ensoñaciones ni usar tu imaginación.

Desde una conciencia superior, has escapado al tiempo. No intentas mirar hacia atrás ni hacia adelante, ves directamete —no por medio de la ilusión, alucinaciones, deseos pasajeros o con las urgencias de tu sistema reproductivo. Desde la conciencia superior, no serás atrapado por esos aspectos inferiores. Estarás lo suficientemente alto para ver claramente.

El gran reto que aparece es cómo regresar suavemente a la conciencia física, a la corriente de vida, a moverse entre todos sus rápidos y corrientes totalmente consciente. Aprendes a salir de la línea de tiempo y a regresar a ella, por medio de practicar, practicar, practicar». (Fuente: John-Roger. El camino de salida)

Casi como una guía, aquí van algunas herramientas que pueden ayudarte a observar en perspectiva y tomar decisiones con mayor claridad:

  1. Toma unos minutos por día contigo, a solas y en silencio. No hay una forma precisa de hacerlo «bien»: desde un minuto en adelante, todo cuenta.
  2. Aprovecha ciertos espacios muertos en el día para hacer este ejercicio (viajando al trabajo, mientras te duchas, debajo de un árbol, en un rincón de tu casa, en el baño, donde puedas y a tu tiempo).
  3. Observa sin hacer muy mental el proceso; solamente observa las situaciones como si estuvieses en un gran globo aerostático.
  4. Gira tu mirada con el poder de tu visualización y mira la situación desde distintas perspectivas.
  5. Toma conciencia de cómo cambia la situación mientras la observas, y mientras pasa el tiempo.
  6. También puedes escribir una palabra que refleje la situación que necesitas observar y, alrededor, hacer un gran «mapa» de implicancias positivas y de las otras. Luego, vas descartando aquellas que no sean tan relevantes. Al final, obtén una lista de tres implicancias directas, y ya estarás más claro para tomar decisiones.
  7. Entrega el poder de tu mente; relájate y deja que las cosas se vayan dando paso a paso, por sí mismas.
  8. Deja descansar las ideas: las respuestas llegan a su tiempo.
  9. Escribe las ideas alternativas que inevitablemente irán surgiendo. Serán un nuevo «mapa» para guiarte haca el mejor resultado que apoye el bien mayor.
  10. Al final de cada ejercicio, reconócete a ti mismo por el trabajo que vienes realizando. Toma un buen vaso de agua y deja que se vaya manifestando lo mejor para esa observación/situación. Las respuestas llegan a medida que traen nuevas experiencias para ti.


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