Colita: de callejera a hogareña

Que un animal esté en la calle no resulta nada extraordinario, pero que se produzca un rescate y esto cambie su  destino, sí. Ese es el caso de “Colita”.

Hace unos cuatro meses una proteccionista muy activa asistió a una jornada de esterilización organizada por la Red de Apoyo Canino en una zona de Caracas. Allí vio entre las perritas callejeras que serían esterilizadas a una pequeñita que en seguida comenzó a mover la cola y se hizo amiga de quienes organizaban la jornada. Los animales lo saben todo y esta perrita supo a quién ponérsele cerca.

En cuanto mi amiga la vio ya sabía también que no la dejaría en la calle, de tal forma, que recién esterilizada se la llevó a su casa para recuperarla y comenzar su proceso de adopción. De allí en adelante, la historia es tan hermosa y feliz que merece ser contada. La foto de la perrita apareció en una revista dominical  y recibimos entre muchas solicitudes, una que encantó a la madrina de quien para ese momento se llamaba “Pecas”.

Escribía una mamá que deseaba complacer a su hijo en la experiencia de tener una mascota, pero decidieron darle oportunidad a una que necesitara hogar, no comprar sino adoptar. Fue así como conocimos a Josué y su familia. Un niño maravilloso proveniente de un hogar extraordinario que se ocupa de educar esmeradamente a su hijo para formar a un hombre de bien. Lo será, sin dudas. Es un niño responsable, buen estudiante y amoroso adoptante. Recibieron a “Pecas” en su hogar, le cambiaron el nombre por “Colita” porque esa pequeña mueve su cola en señal de felicidad y agradecimiento todo el tiempo.

Hace unas semanas recibimos una carta de Josué para informarnos de la evolución de Colita. La dejaré exactamente igual en esta reseña:

josue y colitaHola soy Josué: 

Colita está muy bien, come mucho, es obediente y muy tranquila, estoy feliz de tener la experiencia con un perrito de la calle, siempre me está pidiendo comida, se desespera cuando llego del colegio, le compramos medicamentos para el pelo, todos los perros que la ven se enamoran de ella, ella espera que yo me despierte para despertarse, juega pelota conmigo, me acompaña a botar la basura, cuando está acostada yo me acerco y ella se voltea para que le rasquen la barriga.

Gracias por darme la oportunidad de estar con Colita.

Te envío unas fotos, si deseas las publicas con mí historia… Me avisas.

Abrazos, saludos

Al ver las fotos de niño y mascota quedamos tan conmovidas frente a la validación de que la vida puede cambiar en apenas un instante, que la acción de una sola persona puede ser decisiva en la vida de otro ser y que los proteccionistas de la Red que organizaron la jornada, la amiga que sacó de la calle a la perrita la veterinaria, Josué y su familia, todos han obrado el hermoso milagro de convertir a un “callejero” en un “hogareño”. El ser callejero, amigos, es una condición que se supera con la fuerza del amor y de las acciones correctas.

Gracias Josué por tan hermosa carta, gracias por tanto amor. Gracias a tus padres por hacer de ti un ciudadano ejemplar y amoroso.

 



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