Comida para consentirnos y cuidarnos

Comida para consentirnos y cuidarnos

Seamos sinceros, a todos nos ha pasado y a veces más a menudo de lo que estamos dispuestos a admitir… A veces tenemos ataques de antojos que aún cuando sabemos que pueden ser un atentado a nuestro sistema digestivo, o nuestro corazón, en ocasiones el deseo de “portarnos mal” es más fuerte que cualquier instinto conservacionista del cual hemos sido dotados. Y aquí, entre confesiones, les cuento que a mi también me pasa que me antojo de papitas fritas, o macarrones con queso, y por esta razón he desarrollado algunas estrategias para defenderme de esos ataques. Hoy vamos a compartir en este artículo varias opciones que puedan calmar esos antojos, hacernos sentir que estamos “violando” algunas de nuestras restricciones y evitar esos ataques de culpabilidad que siempre siguen a estos antojos saboteadores, pero con la seguridad de que no vamos a pagar las consecuencias de estos ataques de rebeldía.

La idea para lograr salir airosos de estas situaciones; es  contar con algunas recetas donde podamos sustituir los ingredientes más cargados de grasas o azúcares refinados, químicos y otras sustancias tóxicas y engordadoras, por otros más sanos, pero no por eso menos gustosos y satisfactorios.

Comencemos entonces con algunas recetas modificadas para esos días de antojos:

Papitas fritas: ¡Sí! mis preferidas. Para lograr calmar este antojo podemos hacerlo con papa blanca o papa dulce, y el truco es hornearlas, pero antes de hornearlas las pasaremos por clara de huevo ligeramente batida y las podemos espolvorear con un poco de paprika y sal. Luego al horno a 450° hasta que se pongan tostaditas… no van a creer lo deliciosas que quedan.

Pudín de chocolate: para esto lo mejor es usar yogurt sin sabor y sin grasa con polvo de cacao sin azúcar, lo mezclamos bien y le agregamos estevia y un poco de canela, lo colocamos en la nevera hasta la hora de comerlo y luego a saborear este delicioso postre. Otro truco es servirlo en envases de 4 onzas para controlar la porción.

Hamburguesas de portobellos: estos hongos maravillosos están cargados de vitaminas, minerales y antioxidantes, y lo mejor es que tienen suficiente proteína como para no extrañar la carne. Los podemos marinar en una mezcla de aceite de oliva y vinagre balsámico con ajo, luego los ponemos en la plancha y una vez que están listos los servimos en un pan delgado de granos enteros de 100 calorías solamente. Para complementar el relleno, podemos agregar trocitos de aguacate, tomate, lechuga y un toque de queso de cabra.

Tacos mexicanos: Estos son muy versátiles y pueden servirnos para ofrecerlos a las visitas, podemos preparar pechuga de pollo orgánico desmenuzada y sofrita con cebolla, ajo y pimentones, preparar un pico de gallo con chile, y un guacamole con sus trozos de cilantro. Para sustituir la crema agria podemos usar salsa de tofu con aceite y ajos y si quieren pueden agregarle una cremita de frijoles negros hechos en casa que hayan sobrado.

Macarrones con queso: Para esta receta lo ideal es comprar la pasta de quínoa o de mezcla de granos sin gluten, se consiguen fácilmente en el mercado y son mucho más fáciles de digerir, tienen más nutrientes y más fibra. Para la salsa de queso podemos sustituir los ingredientes con leche descremada, crema agria sin grasa, margarina de aceite de oliva y queso cheddar bajo en grasa.

Chips con salsa ranch: Sí, como lo oyen, peeeero… el truco en esta receta es que consigamos chips horneados, preferiblemente de garbanzo, de lentejas o de arroz integral (son deliciosos) y el ranch lo van a preparar con tofu suave, mezclado en el procesador de comida junto con perejil, ajo, aceite de canola, vinagre de cidra de manzana y un toque de jugo de limón, sal y pimienta al gusto y ¡a chuparse los dedos!

Ahora no tenemos que sentir envidia del que come “chucherías o comida chatarra” ni sentirnos culpables, podemos darnos gusto, consentirnos y seguir controlando nuestro peso y cuidando nuestra salud! Buen provecho…



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